Kate Moss sigue en Saint Tropez disfrutando de las vacaciones sin su marido, el rockero Jamie Hince, pero con su hija, Lila Grace, de 9 años, fruto de la relación que tuvo con el periodista británico Jefferson Hack. A la modelo le da igual ir en yate de lujo que circular por la ciudad de la Costa Azul en un Austin Mini Moke de lo más playero. No parece una mala conductora, aunque algunas poses, como las de la foto inferior, revelan que incluso al volante es una mujer divina.
Información publicada en la página 319 de la sección de Gente de la edición impresa del día 23 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)