los Príncipes de Asturias celebraron ayer el octavo aniversario de boda visitando un taller para jóvenes de Cáritas, en Málaga. Ocho años juntos en los que han creado una familia y han trabajado codo a codo con una gran complicidad. Aunque no es la primera vez que Felipe y Letizia pasan su aniversario de boda cumpliendo con su agenda oficial, la visita al Centro de Formación Profesional Ocupacional Sagrada Familia de Málaga tiene un significado especial porque se trata de uno de los cuatro proyectos que los Príncipes financian con la herencia que recibieron del empresario menorquín José Ignacio Balada Llabrés a través de la Fundación Hesperia.
Felipe y Letizia, ayer, con uno de a los alumnos del taller de Cáritas que visitaron en Málaga. EFE / JORGE ZAPATA
Información publicada en la página 68 de la sección de Gente de la edición impresa del día 23 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Balada, un multimillonario que murió sin descendencia en el 2009, nombró herederos de la mitad de su fortuna (unos ocho millones de euros) a los Príncipes de Asturias y a los ocho nietos de los Reyes. En el testamento, el empresario encargó a Felipe y Letizia que con la otra mitad del dinero crearan una fundación de interés general, que se materializó en la Fundación Hesperia. Los Príncipes renunciaron a la parte que les correspondía para donarlo a la citada fundación.
BALEARES SE QUEDA 3,3 MILLONES / Coincidiendo con la visita al centro malagueño, la Casa del Rey dio a conocer la partición definitiva de los bienes de Balada, una vez abonado el impuesto de sucesiones a la Hacienda de Baleares, que según el Palacio de la Zarzuela ha ingresado por este concepto 3,3 millones de euros. En el 2010, los Príncipes, los ocho nietos de los Reyes y la Fundación Hesperia aceptaron la herencia y se procedió a la partición de los bienes, con excepción de los inmuebles hasta que fueran tasados. La tasación, realizada por la Hacienda Pública de Baleares y un experto independiente, ha dado como resultado que las casas y locales están valorados en 1,6 millones de euros.
A los nietos de los Reyes les ha correspondido la residencia de Balada en Ciutadella, que se venderá más adelante, y 12.092 euros a cada uno, a los que hay que sumar 27.295 euros para cada nieto procedentes de la extinción de la sociedad Adalab, creada por Balada.
Mientras, Felipe y Letizia han donado ya 95.000 euros a la Fundación de Personas Discapacitadas de la Isla de Menorca y otros 164.790 euros procedentes de sus derechos hereditarios sobre los bienes inmuebles, a la Fundación Hesperia.
Los Príncipes también se han comprometido a destinar este año a fines de interés general y social 90.000 euros más, procedentes de la disolución de Adalab y otras operaciones, entre ellas las ventas de valores.
La Zarzuela ha anunciado que en el 2012 la Fundación Hesperia invertirá otros 75.000 euros entre tres proyectos. Uno de ellos, para un programa de sordociegos de la Fundación ONCE, y otro para reparar un colegio de atención a deficientes físicos y psíquicos en Lorca. Otra partida se destinará a la doctora Aurora Pujol para que siga investigando la enfermedad de la adrenoleucodistrofia, que provoca la muerte prematura en niños.