El programa El número uno ha reactivado la afición por los teleconcursos musicales. Cerró su primera edición el pasado jueves con excelentes audiencias y un flamante ganador: el canario Jadel. Contracción de su nombre real y su segundo apellido. «En realidad me llamo Javier Luis Delgado, aunque Luis en mi caso es apellido», aclara el cantante en la terraza de un bar del barrio de Les Corts. Justo enfrente del hotel donde se alojaba durante estos meses de programa (sin cámaras y con libertad absoluta para salir donde y cuando quería). Ahora, recibe constantes saludos de gente que le reconoce y le pide hacerse fotos con él. Algo que en nada parece molestarle: «Yo sé dónde me metí», dice afable. «Entré en el concurso con total conocimiento de causa y me parece normal que sea así».
Información publicada en la página 62 de la sección de Gente de la edición impresa del día 26 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
No es la primera vez que le proclaman número uno. Ganó un festival en Miami con una canción escrita por él mismo y también varios trofeos como precoz piloto en el circuito profesional de karts. «Algún campeonato sí que gané», recuerda riendo, «pero lo dejé para dedicarme por completo a la música». El pasado día uno cumplió 25 años. Toca el piano desde los ocho. «Aunque el conservatorio también lo dejé bastante pronto y ahora me acompaño más con la guitarra». Porque su principal instrumento es, por supuesto, la voz.
VOZ AGUDA / Tampoco era la primera vez que participaba en un concurso televisivo. Primero en Canarias y luego a nivel estatal en Factor X. «Duré solo tres galas. Querían crear conmigo un rollo medio crooner y me pusieron canciones que no me iban nada, en tonos muy graves», dice todavía atónito. Y es que si algo llama la atención al escuchar por primera vez a Jadel es su aguda y dulce tesitura. También llegó a presentarse a OT sin suerte. O igual con ella, pues salvo en las primeras ediciones nadie luego ha hecho carrera.
«Estar en un programa en el que el jurado son artistas hace que la gente te respete mucho más». Con su fórmula blanca, El número uno ha plantado cara incluso a Gran Hermano. «Pero ahí sí que no me presenté nunca», bromea. «Con todos los respetos, no es para mí». Como espectador en cambio confiesa que lo siguió muy atentamente la temporada que ganó Naiala», pues son muy amigos desde antes. En Factor X conoció a un grupo cubano y se unió a ellos para cantar, noche sí noche también, clásicos de la Motown. Volvió a Tenerife a grabar un disco con canciones suyas del que únicamente prensó 100 copias. «Se vendieron en un solo día, pero no quise fabricar más». Y se instaló luego en Benidorm una buena temporada como miembro de un grupo tributo a Take That.
Cuando entró en El número uno tenía 40 seguidores en Twitter y hoy sobrepasa los 60.000. Bustamante y Franco De Vita cantarán a dúo con él en directo y prepara por fin disco a lo grande, a medio camino entre el pop latino de nuevo cuño y el r'n'b.