como Lady Gaga, Justin Bieber o la desaparecida Amy Winehouse, el uniforme del capitán Francesco Schettino, señalado como el principal culpable del naufragio del Costa Concordia, se ha convertido en uno de los disfraces más solicitados en el Carnaval italiano. Son muchos los transalpinos que estos días se enfundarán la camisa blanca, el pantalón oscuro y la gorra de plato del marino, que se ha convertido en uno de los hombres más odiados del país cuando se supo que, además de ser el responsable de la tragedia acaecida el pasado 13 de enero frente a la isla de Giglio, se desentendió completamente de la suerte de la tripulación y los pasajeros (más de 4.200 personas) mientras se ponía a salvo. Está bajo arresto domiciliario a la espera de juicio. Está acusado, entre otros cargos, de homicidio múltiple y abandono de la nave.
Información publicada en la página 61 de la sección de Gente de la edición impresa del día 17 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Según ha publicado la web de Corriere de la sera, numerosos comerciantes de Milán se han visto obligados a colgar el letrero de Agotado. Cuenta Luigi Torriani, dueño de la histórica Bottega del Carnevale que la locura comenzó «dos días después dos días después del naufragio». «Para entonces ya habíamos vendido 12 trajes a 600 euros», recuerda. Según el vendedor, niños y adultos piden por igual este disfraz marinero. Algunos compradores han pedido a Torriani que le borden el logotipo del Costa Concordia para darle más veracidad al atuendo.
90 EUROS / En otra tienda, Baloonstore, el disfraz se vende por 90 euros, lo que ha provocado la locura, según su propietario, Thomas Pacher. Él también reconoce el «boom» que vivió tras la tragedia, llegando a vender 15 trajes en dos días. El vestuario que se comercializa desde hace semanas en las tiendas y en internet por 90 euros, es una copia perfecta del uniforme oficial de gala, lo único que le diferencia es la confección y la calidad de los detalles y los tejidos. Se compone de una gorra de plato, una camisa de manga corta, una corbata azul marino, una americana cruzada con destelleantes botones dorados, bordados con estrellas y vistosos galones, así como un pantalón azul y unos mocasines.
Debido a la fuerte demanda de la vestimenta, las casas de ropa carnavalesca de Milán han ampliado la oferta y han creado la versión femenina del disfraz, un diseño inspirado en Domnica Certoman, la joven amante moldava que viajaba con el capitán.
Schettino ha logrado tal popularidad en su país que incluso la organización del Carnaval de Viareggio ha tenido que desmentir el rumor de que el marino haya inspirado una carroza del pasacalles.