Hay talento, humor y discurso bajo la piel de Lobezno. Hugh Jackman, erigido en el 2008 el hombre más sexi del mundo por la revista People, sedujo ayer, más allá de su apostura, con sus palabras y simpatía en su segunda visita a Barcelona. Promocionó El origen de los guardianes, la nueva película de animación de Dreamworks para las próximas Navidades -da voz a uno de los personajes, el Conejo de Pascua- y habló de cine, de teatro, de la familia y de su surrealista conexión con Catalunya: su perro. «Estuve en Barcelona hace años, recién casado, en un hotel de dos estrellas. Fuimos a visitar el triángulo surrealista y Cadaqués, un viaje fantástico. Tengo un caniche que se llama Dalí porque me encanta, es mi artista favorito, tengo muchos libros sobre él».
ESTRELLA CON CARISMA 3 El actor, el lunes, en la convención de exhibidores CineEurope que se celebra en Barcelona.
Información publicada en la página 78 de la sección de Gente de la edición impresa del día 20 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Ahora ha regresado convertido en estrella con toda la familia -su mujer, Deborra Lee Furness, y sus dos hijos adoptados, Oscar, de 12 y Ava, de 7-, además del niñero y el entrenador. Se está preparando para volver a meterse en el pellejo y las garras de Lobezno. El musculado torso dibujado bajo la arrapada camisa dan fe de que el superhéroe volverá en gran forma. El lunes aprovechó para hacer unas carreras por la playa de Bogatell, junto al Hotel Arts, donde se alojará hasta el miércoles, tras su participación en el encuentro de distribuidores CineEurope.
«Barcelona es como si Sídney y Melbourne tuvieran un bebé, pero con cientos de años más», acertó a definir. «Me recuerda a Australia: Hay sol, cultura, arquitectura, música, buena comida... La gente prefiere trabajar para vivir y no vivir para trabajar». Él, entre trabajo y familia, elige a los suyos. «Son mi prioridad». Es más, si tuviera poderes como en la ficción, los usaría en favor de la conciliación familiar. «Me encanta mi trabajo de actor pero me obliga a salir mucho fuera y me gustaría poder ir a recoger a los niños al cole».
HUMOR Y CARISMA / De joven, Jackman soñaba con ser locutor de radio -estudió Periodismo- y viajar por el mundo con su mochila y la grabadora, pero el destino invirtió los papeles. Es él quien responde y las bromas se repiten. «Para mi primer filme como Lobezno me puse a documentarme sobre el comportamiento de los lobos: cómo se mueven, huelen, miran...». Nada que ver con el superhéroe de X-men, el papel que le consagró aunque, admite, sus mejores momentos e interpretaciones han sido sobre las tablas. También le echa guasa al éxito de los actores australianos en Hollywood: «Mi país tiene una pequeña industria que te obliga a hacer de todo y, además, somos más baratos».
Con acusada gestualidad y carisma, Jackman elogió el trabajo de sus compatriotas Cate Blanchett, Russell Crowe y Geoffrey Rush, entre otros; defendió la calidad de las películas de animación y celebró haber cumplido uno de sus sueños: rodar una película musical, Les Miserables. «Ha sido un gran reto y estoy muy satisfecho del resultado», valoró. Le veremos cantando, en el papel del protagonista, Jean Valjean, esas «canciones que salen del corazón», las que más le gustan.