Holanda contenía ayer la respiración -y lo hará los próximos días- a la espera de noticias sobre el grave estado de salud del príncipe Johan Friso, el segundo hijo de la reina Beatriz. Con la familia real al completo pasando sus vacaciones en la nieve en Lech (Austria) -donde desde hace décadas poseen una residencia propia-, un pequeño grupo en el que estaba el príncipe provocó un alud mientras esquiaba fuera de pistas. El vástago real fue el único que quedó sepultado bajo la nieve y no pudo ser localizado y rescatado hasta entre 15 y 20 minutos después.
El príncipe Friso, con sus dos hijas, Luana y Zaria, y su mujer, Mabel, en febrero del año pasado en Lech. AFP / FRANK VAN BEEK
Información publicada en la página 61 de la sección de Gente de la edición impresa del día 18 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Inconsciente después de haber pasado un tiempo indefinido sin oxígeno, Friso pudo ser reanimado antes de ser trasladado a un hospital de Innsbruck. Según informaciones sin confirmar, sufriría además un traumatismo craneoencefálico y varias otras fracturas. Aunque en los primeros momentos una publicación austriaca difundió el rumor de que Friso ya no mostraría actividad cerebral, la casa real holandesa informaba después de que «según los médicos se deben esperar varios días para poder dar un pronóstico sobre su evolución». Según la misma nota, el príncipe se encuentra «estable, pero no fuera de peligro».
ALERTA MÁXIMA / Varios canales de TV de Holanda interrumpieron su programación para informar en directo sobre el accidente y sus consecuencias. Según el alcalde de Lech, había una alerta máxima de aludes que desaconsejaba esquiar fuera de pistas. Aunque no se sabe con quién esquiaba Friso, el resto de su familia presente en Lech, entre ellos la reina Beatriz, el príncipe Guillermo y su mujer, Máxima, están bien. Todos se dirigieron al hospital donde se halla Friso, que era segundo en la línea sucesoria hasta que renunció a ese derecho para poder casarse con Mabel, una mujer que había tenido una relación con un narcotraficante. La pareja tiene dos hijas.