La realeza de todo el mundo se ha reunido este sábado en Luxemburgo para asistir a la boda del último heredero a un trono europeo que quedaba soltero. Guillermo de Nassau y Borbón de Parma, de 30 años, hijo de los Grandes Duques de Luxemburgo, contrajo matrimonio religioso con la aristócrata belga Stéphanie de Lannoy, de 28, en la Catedral de Nuestra Señora de Luxemburgo, en una ceremonia oficiada por el arzobispo Jean-Claude Hollerich.
Luxemburgo celebra boda real ATLAS
La novia, que llevaba un diseño de Elie Saab de encaje color champán con bordados de hilo plateado y una tiara de 260 brillantes propiedad de su familia de la firma Althenloh de Bruselas,entró a la catedral de la mano de su hermano mayor Jehan, y nada más llegar al altar besó a su padre.
El arzobispo inició su homilía con una oración en recuerdo de la madre de la novia, la condesa Alix della Faille de Leverghem, fallecida recientemente. La ceremonia se ofició en los idiomas del Gran Ducado (francés, alemán y luxemburgués) además de inglés y flamenco.
Los príncipes de Asturias representaron a la Casa real Española. Letizia volvió a apostar por el diseñador Felipe Varela para el traje que llevó a la ceremonia, un vestido en crepe de seda en color ciruela bajo un abrigo de encaje de guipur con flores adornado con bordado de perlas barrocas cristal al tono, a juego con una pamela de Pablo y Mayaya.