El príncipe Guillermo de Inglaterra tuvo ayer celebración por partida doble. Además de festejar su 30º cumpleaños con una fiesta privada que tuvo lugar en su residencia del norte de Gales, donde trabaja como piloto de helicópteros de rescate de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), también celebró que ya puede disfrutar de la herencia de 12,4 millones de euros de su madre, Diana de Gales. Tras su muerte, Lady Di dejó un legado de 16 millones de euros a sus hijos Guillermo y Enrique, que tenían 15 y 12 años cuando esta falleció en un accidente de coche en un túnel en París la noche del 31 de agosto de 1997. Pero los albaceas habían establecido que este legado no les sería entregado antes de llegar a los 30, tiempo durante el cual la suma ha aumentado hasta casi 24 millones de euros gracias a los intereses que ha generado el fondo en que se invirtió el dinero.
Guillermo da de comer a un rinoceronte en el parque Animal Park, de Port Lympne (Inglaterra), el martes. AP / CHRIS JACKSON
Información publicada en la página 77 de la sección de Gente de la edición impresa del día 22 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Unos meses antes de morir, la princesa dejo escrito el testamento en vida que estipulaba que su herencia, que además del dinero de su divorcio con el príncipe Carlos incluye acciones, algunas joyas, así como un amplio vestuario con piezas valiosas y otros objetos personales que hasta el momento se encuentran almacenados en el palacio de Kensington, se repartiría de forma equitativa entre sus dos hijos. Condición que, en el caso de Guillermo, el segundo en la línea de sucesión, tras su padre, Carlos de Inglaterra, se cumple precisamente ahora, al alcanzar los 30 años, la edad que le permite acceder a la suculenta herencia de su madre.
DESMENTIDO DE LA CASA REAL // Desde que Guillermo se casó el 29 de abril del 2011 con Catalina Middleton, algunos medios de comunicación británicos no han cesado de especular con la posibilidad de que el Príncipe destinase la fortuna del legado a comprar una residencia en el campo en la que formar una familia. Sin embargo, portavoces de la Casa Real se apresuraron a aclarar que la herencia no supondrá «un cambio visible en el estilo de vida del Príncipe durante las próximas semanas o meses». «Se especulaba con que los duques de Cambridge construirían una casa pero no hay ningún plan en ese sentido», afirmó un portavoz de la familia real británica al diario The Daily Telegraph.