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La desaparición de la diva del soul

Confirmado: sobredosis de vodka

La nueva autopsia de Winehouse ratifica la muerte accidental

DANI BOSQUE

Miércoles, 9 de enero del 2013

Los fans de Amy Winehouse pusieron cigarros y alcohol frente a su casa tras su muerte en el verano del 2011.

La voz y la vida de Amy Winehouse se apagaron a causa de una «intoxicación etílica». Así lo confirmó la segunda investigación forense sobre la muerte de la cantante británica fallecida a los 27 años en su casa de Londres en julio del 2011. Los resultados de la segunda autopsia coinciden con la que se realizó después del incidente pero que fue anulada porque la jueza forense no cumplía con la experiencia necesaria para llevarla a cabo. Según confirmó ayer la nueva jueza, Shirley Radcliffe, la talentosa y autodestructiva artista murió de forma accidental por culpa de una «intoxicación etílica».

Winehouse fue encontrada en su piso con una tasa de alcohol en sangre de 416 miligramos por 100 mililitros, una cantidad ocho veces superior a la permitida para conducir en España. Radcliffe destacó que «se trata de una cantidad de alcohol asociada con la fatalidad» y recordó que se encontraron dos botellas vacías de vodka junto a su cadáver. «Consumió alcohol voluntariamente. Fue un acto deliberado que tomó un giro imprevisto y acabó provocando su muerte», sentenció la jueza.

NO QUERÍA MORIR / Los resultados de esta segunda autopsia confirman la conclusión de la jueza Suzanne Greenaway en la investigación de octubre del 2011, tres meses después de la muerte de la cantante.

En la vista celebrada ayer se conoció que la noche antes de fallecer, la intérprete de Back to Black confesó a su doctora que no quería morir. En una declaración escrita, su médica de cabecera, Christina Romete, describió a Winehouse como una persona independiente y muy inteligente que «no seguía los consejos de los doctores y quería hacer las cosas a su manera». Según su doctora, la diva del soul había dejado las drogas pero sus problemas con el alcohol eran cada vez mayores. La noche antes del suceso, Winehouse confesó a Romete que tras tres semanas sin beber, había vuelto a hacerlo porque «estaba aburrida». «Se la veía calmada pero se sentía culpable», explicó.

Tanto la declaración de Romete como la de su guardaespaldas, Andrew Morris, parecen descartar la hipótesis del suicidio. Según Morris, que encontró el cadáver de la cantante en su habitación, ambos estuvieron hablando y riendo hasta las dos de la madrugada. Aunque había bebido alcohol los días anteriores, su guardaespaldas esgrimió que lo hizo moderadamente. «La había visto borracha suficientes veces como para saber cuando había bebido demasiado», dijo.

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