Impreso del laboratorio y tubo de ensayo con la supuesta sangre de Ronald Reagan que se iba a subastar. AP
La Fundación Ronald Reagan ha expresado hoy su satisfacción después de que una casa de subastas por internet británica cancelara la subasta de una cánula con supuesta sangre del que fuera presidente estadounidense Ronald Reagan. En un comunicado, la casa de subastas PFC Auctions, con sede en la isla de Guernsey, ha indicado que donará la cánula a la citada fundación. La decisión de cancelar la subasta se produce cuando las pujas habían llegado ya, según la casa de subastas, a los 30.086 dólares, tras un precio de salida de 1.500 libras (2.370 dólares).
"Hemos negociado [con el propietario de la cánula] que el objeto se retire de subasta y se done a la Fundación Presidencial Ronald Reagan, un gesto financiero considerable por parte del propietario", agrega el comunicado. La fundación había amenazado con una demanda a la casa británica si seguía adelante con la subasta.
En un comunicado, el director ejecutivo de la fundación, John Heubusch, expresó la satisfacción de este organismo por la decisión de PFC. "Aunque mantenemos que sacar la cánula del laboratorio del hospital y su subasta en EEUU en febrero de 2012 no fueron actos legales en nuestra opinión, agradecemos al actual custodio de la cánula esta generosa donación que garantiza que la sangre del presidente Reagan queda fuera de manos del público", ha indicado Heubusch.
PFC Auctions afirma que la sangre en la cánula fue obtenida tras el atentado que sufrió Reagan en marzo de 1981 a la salida de un hotel de Washington. Además del tubo con la sangre, ya reseca, el lote incluía una ficha con los datos de la extracción y una etiqueta con el nombre del que fuera presidente de 1981 a 1989. La fecha de nacimiento del presidente que aparece en la ficha está equivocada, destacaba PFC Auctions.
El vendedor es un estadounidense del que no se ha dado su identidad y que dice haber recibido la sangre del político republicano como herencia familiar, según figura en una carta incluida en el lote. Según explica el propietario anónimo, su madre, ya fallecida, trabajaba en el laboratorio que efectuó unos análisis de sangre de Reagan para el hospital universitario George Washington.
"La prueba de sangre se realizó y el tubo de ensayo quedó en el escritorio de mi madre", relata la misiva. "Ella le pidió al director de su laboratorio si podía quedarse la ficha analítica y el tubo de ensayo, a lo que él le dijo que no había ningún problema". El vendedor explica que tras la muerte de sus padres propuso a la Fundación Ronald Reagan que le comprara la muestra de sangre, algo que presuntamente la institución rechazó al no ser una donación.