Al mal tiempo, buena cara. Eso es lo que debieron pensar los Reyes y los Príncipes de Asturias cuando acudieron ayer al Palacio de la Almudaina de Palma para la recepción que cada verano ofrecen a las autoridades de las Baleares. Fue una audiencia diferente a la del pasado año; en la foto ya no estaban todos los miembros de la familia real, faltaron la infanta Elena y los duques de Palma. La primera regresó a Madrid el pasado domingo, Cristina cambió de planes y decidió no ir a Marivent con sus hijos a pesar de que se había anunciado lo contrario y la presencia de su marido, Iñaki Urdangarin, no estaba prevista por la situación judicial que atraviesa.
Los Reyes y los Príncipes de Asturias, ayer, en el Palacio de la Almudaina durante la recepción a las autoridades. EFE / BALLESTEROS
Información publicada en la página 325 de la sección de Gente de la edición impresa del día 09 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Así que fueron los Reyes, Felipe y Letizia los encargados de dar la bienvenida a las autoridades, algo que por otra parte, no es la primera vez que hacen solos. La Reina lució un conjunto de pantalón y blusón con estampado floral en tonos verdes y Letizia un minivestido con detalles de encaje en tono nude.
A la cena asistieron unas 50 personas, entre otros, el presidente autonómico, José Ramón Bauzá, el presidente del Parlament balear, Pere Rotger, el alcalde de Palma, Mateo Isern, la nueva delegada del Gobierno en Baleares, Teresa Palmer y los máximos responsables de los consells de Menorca, Eivissa y Formentera, Santiago Tadeo, Vicent Serra y Jaume Ferrer, respectivamente, así como autoridades judiciales, policiales y militares del archipiélago.
BROMAS CON LOS FOTÓGRAFOS / El ágape estaba compuesto por productos mediterráneos y mallorquines: Gaz-
pacho de tomates muchamiel con trempó mallorquín y picatostes, tartar de lubina sobre crema de aguacate y, de postre, mus de chocolate con frutas del bosque, todo ello acompañado por vino blanco de Biniali (Mallorca), tinto de Ribera del Duero y cava catalán.
En el rostro del Rey, que bromeó con los flases de los fotógrafos, aún eran visibles las contusiones en la nariz que sufrió hace unos días al caer al suelo tras tropezar con un escalón cuando visitaba la sede del Estado Mayor de la Defensa. Curiosamente, el pasado año, el Monarca también tuvo un contratiempo que le obligó a pasar por el médico. El soberano apareció en la cena de la Almudaina con una bota ortopédica que le inmovilizaba su pie izquierdo, para favorecer la recuperación de una tendinitis en el tendón de Aquiles, que se provocó durante la cena del 30ª aniversario de la Copa de vela que lleva su nombre.
Juan Carlos llegó a Palma después de recibir el martes a los líderes sindicales de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, respectivamente, y de momento tendrá poco tiempo para el descanso.
Hoy recibe en audiencia al presidente del archipiélago, José Ramón Bauzá, el presidente del Parlament balear, Pere Rotger, y el alcalde de Palma, Mateo Isern. Mañana se reúne con la presidenta del Consell de Mallorca, María Salom, la nueva delegada del Gobierno, Teresa Palmer, y la junta directiva de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca. El sábado viajará a Cádiz para asistir a la corrida de toros conmemorativa del bicentenario de la Constitución Española de 1812 y el martes recibirá en Marivent al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.