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La actriz Monica Bellucci sigue poseyendo un físico tan imponente a los 47 años que a menudo los prejuicios nos llevan a pasar por alto qué intrépidas y arriesgadas son las decisiones artísticas que toma. Sin ir más lejos, así lo demuestra su última película, Rhino season, que acaba de ser presentada en el Festival de Toronto. Se trata de una trágica historia de amor ambientada en dos escenarios y dos periodos distintos: Teherán justo antes de la Revolución Islámica de 1977 y Estambul en la actualidad. Para protagonizarla, Bellucci aprendió a hablar farsi y se documentó meticulosamente sobre la historia y la cultura iranís.
Información publicada en la página 68 de la sección de Gente de la edición impresa del día 14 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«El principal motivo por el que soy actriz es que, a través de mi trabajo, puedo entrar en contacto con otras culturas que son diferentes a la mía», aseguró la intérprete, espectacular luciendo un modelo floral de Dolce & Gabbana en la rueda de prensa posterior a la presentación del filme. «Por eso desde el principio de mi carrera he trabajado con los mejores cineastas italianos, franceses y americanos. Pero nunca pensé que trabajaría con uno iraní».
La presencia de Belluci en la ciudad canadiense le dio la oportunidad de dar su apoyo a Bahman Ghobadi, director de Rhino season, actualmente en el exilio, y también a su compañero en la película, Behrouz Vossoughi, una leyenda del cine iraní que abandonó su país hace ya 30 años. «En realidad, la película es una metáfora de la vida de Vossoughi y de todo cuanto perdió». De Ghobadi, asimismo, aseguró: «Siempre le estaré agradecida por haberme dado la oportunidad de dar vida a Mina, una mujer que era feliz porque tenía amor y libertad, y que por culpa de la sinrazón política y religiosa lo perdió todo».
CONEXIÓN CON EL PERSONAJE / Pese a que las circunstancias del personaje son extremadamente diferentes a la suya, Bellucci asegura que sintió con ella una conexión inmediata. «La gente preguntará: '¿cómo es posible para una mujer europea que tiene libertad absoluta meterse en la piel de alguien como Mina?'. Pero debo decir que la puedo entender perfectamente». Bellucci recordó que Italia es un país en el que hace solo 60 años una mujer podía ser asesinada por su marido y aun así este no iría a la cárcel por tratarse de un crimen pasional, y en el que, hasta hace muy poco, si una mujer quería casarse era imprescindible que fuera virgen. «Provengo de una cultura machista; en mi país las mujeres tuvimos que luchar por nuestros derechos y todavía debemos hacerlo».
Ghobadi explicó los motivos que le llevaron a escoger a Bellucci para interpretar un papel que a cualquier actriz iraní le habría resultado más fácil. «En primer lugar, es un ser humano maravilloso. En segundo lugar, es un magnífico ser humano», reiteró el director. «Y, en tercer lugar, es una gran actriz».