David Beckham tiene un buen contrato como jugador de Los Angeles Galaxy, por eso lo renovó en enero. Y no solo por la millonada que cobra, sino porque le dejan coger la moto cuando quiere (en la foto, ayer por la zona de Venice), algo prohibido al resto de estrellas del balón. Además, es imposible rodar en Madrid, donde el tráfico es una locura y en Manchester, donde el tiempo es un infierno. Al centrocampista de 37 años no le importa ir mal equipado: sin guantes y con un casco zarrapastroso que no tuvo la prudencia de atarse.
Información publicada en la página 326 de la sección de Gente de la edición impresa del día 09 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)