Un hombre de 35 años, Kariem McFarlin, vecino de Alameda (California), fue arrestado el pasado lunes acusado de haber entrado a robar en la casa del difunto Steve Jobs en Palo Alto hace un mes.
La policía acusa al ladrón de haberse llevado material informático y objetos personales por valor de 50.000 euros (unos 60.000 dólares) pero considera que no sabía a quién estaba robando.
La casa de Jobs, que murió el pasado octubre, estaba en obras de reforma y protegida por una valla. El edificio es una torre unifamiliar en un barrio residencial de Palo Alto sin ningún detalle ostentoso.