La familia real holandesa está decidida a olvidar el dolor por el accidente del príncipe Friso, que probablemente pasará el resto de su vida en coma tras ser sepultado por un alud de nieve en febrero. Y así lo demostró ayer, cuando celebró el Día de la Reina sin cambiar el programa festivo. Así, se pudo ver al príncipe Alejandro lanzando váteres en un torneo (foto) y a las princesas Máxima y Annette participando en una carrera de autos locos riendo sin parar. «Hoy especialmente pensamos en el príncipe Friso y en su familia», afirmó el primer ministro en funciones, Mark Rutte, en su discurso televisivo antes de desear a la población un día «relajado». En el Día de la Reina, que se celebra el 30 de abril por ser la fecha de nacimiento de la reina Juliana, Holanda se tiñe de naranja, el color de la Casa de los Orange, con todo tipo de adornos.
Información publicada en la página 53 de la sección de Gente de la edición impresa del día 01 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)