En una entrevista concedida al diario británico Mirror, Adele (foto) ha confesado que no le importa su aspecto físico. La cantante, de 24 años, que está embarazada de su primer hijo, explica que ya no intenta adelgazar, sino que se pone fajas para parecer más delgada. Y pone como ejemplo su actuación en los Grammy, cuando se calzó cuatro. La intérprete también desvela cómo hace poco intentó mantener una dieta sana y hacer ejercicio pero que le pudo su pasión por la comida. «Traté de ir al gimnasio. No me gusta. Me encanta comer bien y beber buen vino. Pero aunque tuviera una figura esbelta, no creo que enseñara ni mis tetas ni mi culo a nadie», dice. Insiste en que nunca ha tenido problemas con su cuerpo («no importa el aspecto físico; yo creo que la clave está en ser feliz con una misma») y duda de que vendiera más discos siendo delgada.
Información publicada en la página 63 de la sección de Gente de la edición impresa del día 10 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)