El Periódico

EN LA CENA DE LOS PREMIOS BOTÓN MANGO

Artur Mas a Scarlett Johansson: "Si vuelves por aquí y soy 'governor', llámame"

El líder de CiU compartió mantel con la actriz de 'Vicky, Cristina, Barcelona'

FERRAN IMEDIO BARCELONA

Jueves, 21 de octubre del 2010 - 16:50 CEST

Scarlett Johansson, tras entregar al diseñador francés, Jean Paul Gaultier, el Botón Honorífico a su trayectoria, anoche en la gala celebrada en el Palau Nacional.

Scarlett Johansson copó la atención de los políticos que asistieron a la entrega de los Premios Botón Mango en el Palau Nacional. El presidente de la Generalitat. José Montilla; su rival de CiU, Artur Mas, y el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, departieron con la diva, le preguntaron por su estancia en Barcelona, le vendieron la marca Catalunya, practicaron inglés y, ya de paso, aparecieron en las fotos junto a la musa de Woody Allen...

Atrevido como siempre, Hereu fue el primero en abordarla con su natural simpatía mientras ella cataba el champán de bienvenida antes del ágape. El político, suelto y pizpireto, se interesó por su visita a la ciudad. "Me ha hecho ilusión volver", le respondió la intérprete, que le confesó que todavía estaba bajo los efectos del desfase horario a pesar de que llevaba tres días en Barcelona tras volar desde Los Ángeles, donde vive.

"Le ha sorprendido que haya tanto movimiento en la ciudad. Pero es que han coincidido el mismo día el partido del Barça, el Barcelona Meeting Point y los premios Botón Mango", comentó el alcalde, ufano ante la alegría que mostraba Scarlett por regresar a la ciudad que conoció durante el rodaje de Vicky Cristina Barcelona. "Dice que la actividad es potente", resumió asombrado.

Mas y la edad de su hija

Mas se presentó minutos después. "Una chica muy agradable, no parece que se le haya subido a la cabeza el éxito", fue su primera impresión. No mentía, ya que se sentó junto a ella en la cena y, tras unos minutos en los que les costó romper el hielo, no pararon de charlar ante la mirada de su esposa, Helena Rakosnik. "¿Mi mujer, celosa? ¡Pero si podría ser mi hija! De hecho, tengo una hija de esa edad".

El candidato de CiU a la presidencia de la Generalitat le estuvo instruyendo un buen rato sobre "la estructura política de España" tras haber hablado de gastronomía, salud y, cómo no, Barcelona. "Le he comentado que nos parecemos mucho a Estados Unidos, con comunidades autónomas que son similares a los estados federales, cada uno con sus leyes y sus governors". Johansson asentía a la lección impartida entre bocado y bocado. Ella le habló de lo mucho que le gusta Obama; él, de sus aspiraciones políticas. "Si vuelves por aquí y soy el

governor

de Catalunya, llámame", bromeó en su despedida el convergente.

El eterno galán del Parlament.tuvo a su derecha a otra mujer de bandera, la presentadora vasca Anne Igartiburu, que le sorprendió por su belleza. No habló tanto con ella como con la estrella de cine. Quizá debería haberlo hecho, ahora que promueve el concierto vasco.

Montilla llegó tarde


Montilla, que había llegado tarde y llegó justo a tiempo de cenar, se sentó delante de Johansson y Mas. No cruzó palabra con ninguno de ellos. Tras la cena, con Andic como traductor, que le había presentado instantes antes, hablaron de Barcelona.

Ella, amable y cortés, repitió por enésima vez que ya había estado en la ciudad durante dos meses por el rodaje de Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen. Él, como siempre, hierático, deslizó una sonrisa que dejaba entrever que estaba encantado de conocer a la actriz, le dio dos besos y le pasó la mano por la espalda para posar para una foto. "Le he invitado a volver a la ciudad", dijo.

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