Elton John está en plena forma. Al menos, su carisma (su físico es otro cantar), pero es suficiente para que la liara ayer en Saint-Tropez, donde se encuentra pasando unos días de vacaciones junto a su marido, el cineasta canadiense David Furnish, su pareja desde hace más de 15 años y con el que se casó en el 2005. El músico británico llegó en yate a la localidad de la Costa Azul y tuvo que saludar a las decenas de personas que detectaron su presencia y se plantaron en el muelle para hacerle fotos y aclamarle. Y tras tomar tierra con un saltito de poco más de 20 centímetros (tuvo que ser ayudado por dos amigos), el cantante se dirigió a la localidad que suele frecuentar cada año por estas fechas para pasar el día haciendo compras en las tiendas más exclusivas. Pero no le resultó fácil, ya que los fans siguieron acosándolo y se agolparon a las puertas de los establecimientos para observar cada paso que daba y fotografiarlo.
Información publicada en la página 106 de la sección de Gente verano de la edición impresa del día 13 de agosto de 2010 VER ARCHIVO (.PDF)
El músico, que vestía bermudas negras y una camisa azul, y su pareja se tomaron con buen humor el acoso de los admiradores y respondieron con sonrisas y saludos a todos los que se acercaron a saludarles.