La Casa Blanca confirmó ayer que la primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, su hija menor, Sasha, de 9 años, realizarán una «visita privada» a España en la que mantendrá un encuentro «oficial» con el rey Juan Carlos y la reina Sofía en respuesta a una invitación de Zarzuela. Se espera que dicha reunión tenga lugar en la residencia estival de los monarcas, el Palacio Marivent. Un grupo de amigos íntimos de la familia presidencial les acompañará durante su viaje.
El Gobierno estadounidense, que no ofreció detalles ni del destino elegido por la primera dama ni del lugar para el encuentro con la familia real, descartó también que el presidente Barack Obama tenga planeado viajar con su familia.
Pero ya se sabe que el lugar de descanso elegido por la familia Obama es el hotel Villa Padierna, un exclusivo resort de lujo en Benahavís a medio camino entre Marbella y Estepona, donde han reservado una cuarentena de habitaciones del 4 al 8 de agosto para la primera dama, su hija, sus amigos y miembros de su gabinete y agentes de seguridad. El día de su llegada es también el 49º aniversario de su esposo.
«NO HAN PEDIDO NADA ESPECIAL» / El dueño del establecimiento, el promotor coleccionista de arte Ricardo Arranz, ya ha asegurado que esta visita es «un regalo», además de una «responsabilidad enorme» para los trabajadores de la Costa del Sol. También ha revelado que Michelle Obama no ha pedido «nada especial» durante su estancia. El hotel funcionará con normalidad durante la visita de la primera dama. «No se ha cerrado para ellos», aclaró el empresario. Es decir, que los clientes podrán coincidir con la señora Obama. Villa Padierna es un cinco estrellas gran lujo elegido entre los 30 mejores del mundo y el número uno de España por una web de viajes.
Se da la circunstancia de que el día 7 de agosto, el hotel albergará un acto solidario, la Starlite Gala, apadrinada por Antonio Banderas y Eva Longoria. Se desconoce si Michelle Obama se pasará por la fiesta, a la que acudirán las modelos Adriana Karembeu y Eugenia Silva, Rosario Flores, Imanol Arias y el extenista Boris Becker, entre otros.
El Ayuntamiento de Marbella se frota las manos con la de las Obama. «Es una muy buena noticia, que prestigia a Marbella en todo el mundo y constituye una intensísima campaña de promoción para la ciudad», reveló el concejal de Turismo de la ciudad, José Luis Hernández.
Mientras siguen los preparativos de seguridad, el Gobierno español, a través de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, dio ayer la bienvenida a la familia Obama. «Estaremos encantados de tenerles en nuestro país», afirmó.
La hija mayor del matrimonio Obama, Malia, de 12 años, permanecerá en su país al igual que su padre. El presidente norteamericano, de hecho, ni siquiera se dejará ver este sábado en uno de los acontecimientos sociales del año en su país, la boda de Chelsea Clinton, hija del expresidente de EEUU Bill Clinton.