el sonido del zumbido de las abejas ponía sobre aviso. La diseñadora de Manresa Miriam Ponsa ha imaginado un verano, el próximo, en el que nos vamos a meter a apicultores. De esa guisa se lanzaron a darle la vuelta a la fuente principal del palacio de Pedralbes, bajo un sol demoledor, unos modelos, chicas y chicos, tocados con sombrero y con telas que les cubrían el rostro. «He visto muchos documentales» reconocía la diseñadora, que ha trabajado con algodones, pero también con látex, para conseguir que sus prendas, en blanco y verde campestre, parezcan livianas y ofrezcan incluso un aspecto de papel arrugado. Ponsa, que ya ha ganado en dos ocasiones en la 080, estaba encantada de abrir esta pasarela nómada, que en su décima edición esta vez ha tomado literalmente el interior y los jardines del palacio de Pedralbes. «Tiene su qué desfilar en la que fuera residencia de Franco», explicaba, encantada.
Información publicada en la página 68 de la sección de Gente de la edición impresa del día 11 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
En su desfile, con el que se abrió una edición con las propuestas de una treintena de diseñadores y marcas, estaba presente, sudando la gota gorda, con traje y corbata a rayas, el conseller d'Empresa i Ocupació, Francesc Xavier Mena, que, además de hacerse la foto de familia, hizo un discurso en catalán, francés e inglés que, de tratarse de una colección de ropa, habría que llamar Sinergia. «Hay que establecer sinergias entre el diseño y la industria y apostar por la innovación tecnológica en el textil. Queremos seguir apoyando la moda catalana», decía. Y sacaba pecho hablando, además del maravilloso «marco incomparable» elegido, de «nuestra tradición textil, de sus 2.000 empresas y 59.000 profesionales y de su proyección internacional», sin entrar en detalles como que las tiendas están semivacías incluso en rebajas.
MIRANDA MAKAROFF / Ayer no solo hubo abejas, también hubo otros insectos. Al mediodía, Miranda Makaroff, la hija de la diseñadora Lydia Delgado y del músico Sergio Makaroff ofrecía un concurrido cóctel -cuánto moscón- en la tienda de la calle DE Minerva, para presentar su colección Sister in Love, un universo lleno de insectos y de ilustraciones gráficas estampados en vestiditos que responden a nombres como Candyland, Cake o Butterfly. Todo muy preppy.
También por la tarde, pero esta vez en el interior del palacio de Pedralbes, desfiló Juan Pedro López y Brain&Beast, la firma de Ángel Vilda, otro asiduo a las pasarelas -desde el desaparecido Circuit-. Llamaba a lo suyo Décalogue (Part IV / Mistic) y desde luego no dejó indiferente a los blogueros -¿de dónde salen tantos?- que ganan por mayoría. Un desfile mixto, con señores maduros incluídos además de Kortajarena, con ropa tejana a retales y con chicas que lucías faldas rectas y detalles gráficos. Eso sí. Todos con bolsas de marca. De marca de lujo. Un guiño.