Un año más, París se ha vestido con sus mejores prendas con motivo de la Semana de la Alta Costura, un mercado con solo 3.000 clientes en todo el mundo que pagarán a precio de oro la exclusividad de los vestidos diseñados para la temporada otoño-invierno 2012-2013.
El domingo, Versace inauguró la pasarela con modelos encorsetados, faldas de chifón con aberturas laterales y estampados inspirados en el tarot. El próximo 15 de julio se cumplirán 15 años del asesinato a Gianni Versace y su hermana Donatella ha querido recordarlo con esta colección. Sentados en primera fila, Milla Jovovich, Jessica Alba y Pierce Brosnan no se perdieron ni un detalle.
El lunes le tocó el turno a Dior. En su debut como sustituto de John Galliano, el director creativo Raf Simons optó por una mezcla de austeridad y romanticismo floral con un toque futurista. Los coloristas diseños, con cinturas entalladas y faldas de generoso volumen, arrancaron los aplausos de la princesa Charlene de Mónaco y las actrices Sharon Stone y Marion Cotillard.
El martes tomó el relevo Karl Lagerfeld con sus propuestas para Chanel: una colección definida como 'new vintage' que destaca por el uso de tonalidades grises, platas y rosas pastel, así como por los bordados de nácar, las plumas, las flores y los volantes. Acto seguido, Alexandre Vauthier volvió a dar una lección de elegancia con sus creaciones para Giorgio Armani Privé, una línea que se colorea con los tonos del día, que juega con lo masculino y que arriesga con escotes que llegan hasta la cintura.
Este miércoles, en el último día de desfiles de la Semana de la Alta Costura, la sensación ha sido Franck Sorbier, que ha contado un cuento a través de su colección, con princesas y brujas incluidas.