El primer ministro británico, David Cameron, y su viceprimer ministro, Nick Clegg, ya están en España con sus respectivas familias disfrutando de unos días de vacaciones. Cameron y su esposa Samantha han elegido Mallorca para recuperarse del ajetreo de los Juegos Olímpicos de Londres. La pareja llegó a Palma el lunes y el martes ya se les pudo ver tomando un café en una terraza de la isla balear en actitud relajada.
Nick Clegg conversa con su esposa, Míriam González, en la terraza de un bar de Olmedo, el martes. NACHO GALLEGO | EFE
Está previsto que el 'premier' regrese al Reino Unido la próxima semana, donde retomará sus compromisos laborales para después tomarse otros días de descanso, esta vez en el Reino Unido.
No es la primera vez que los Cameron escogen España como destino de vacaciones pues en mayo deñ 2011 disfrutaron también de una semana de asueto en la isla mediterránea de Ibiza. El mes anterior, el matrimonio pasó también varios días en la provincia andaluza de Granada con motivo del cumpleaños de Samantha.
Por su parte, Clegg repite, como cada año, vacaciones en Olmedo (Valladolid), el pueblo de su esposa, la española Miriam González, donde ambos contrajeron matrimonio en el 2000. Al líder de los liberales británicos se le pudo ver también el martes con su esposa en una terraza del municipio, donde Clegg es conocido como "el inglés".
En la localidad vallisoletana, el número dos del Gobierno británico aparca los horarios y la política para dedicarse en cuerpo y alma a sus hijos, con los que practica deportes como el tenis, ya que el mayor, Antonio, es un apasionado de la raqueta. Este año, como novedad, tienen previsto ir a pescar cangrejos al río con los niños, según ha apuntado Miriam González, quien también ha confirmado que realizarán "algún viaje corto" durante sus vacaciones, para seguir conociendo diferentes destinos de la geografía española.
En su primer día de vacaciones, Clegg se ha mostrado muy afable y sonriente ante los medios de comunicación, ante los que ha reconocido que lo único que ha cambiado desde que se convirtiera en viceprimer ministro británico ha sido su relación con la prensa, ya que el resto le ha seguido tratando con "total normalidad".