Joaquín Cortés también sufre la crisis ya que acaba de recibir una carta con una orden de embargo de todos sus bienes, pues debe un total de 2.000.000 de euros a Hacienda. El origen de la deuda del bailaor tiene su razón de ser en la mala gestión de la empresa con la que organizaba sus actividades profesionales y que ha dejado de pagar las cuotas de la seguridad social e impuestos como el IRPF. Tras varios recursos interpuestos, la sentencia ya es firme. Cortés tiene tiempo hasta el 8 de febrero para hacer frente al pago; de no hacerlo, saldrán a subasta todas sus propiedades. Además, todos los ingresos que el artista pueda generar con su nombre, que es marca, se embargarán hasta que se liquide la deuda.