A finales de junio, el Gran Wyoming, famoso presentador de La Sexta, hacía un incisivo repaso a la actualidad económica y política para decir "lo que pienso". José Miguel Monzón Navarro, el Gran Wyoming, no es el primer presentador de televisión que se moja en este sentido, ya que Karlos Arguiñano ya cargó contra los recortes, aunque el cocinero aprovechó el plató de televisión en el que trabaja para hacerlo.
El Gran Wyoming, en un mitin en Alcalá de Henares, el pasado 22 de junio YOUTUBE
A pesar de que el presentador de 'El intermedio' se quejaba de no tener eco en los medios de comunicación, la gran transmisora de la información --internet-- sí ha sido un buen vehículo para difundir su arenga política, pronunciada en Alcalá de Henares (Madrid) en el marco de una concentración de la Plataforma en Defensa de los Servicios Públicos.
Y como la red es pública y --al menos de momento-- no puede ser censurada, los comentarios a favor y en contra del presentador se suceden en internet, en un vídeo que ya ha recibido a través de Youtube casi un cuarto de millón de visitas. Así, los hay que piensan que el Gran Wyoming actúa como una marioneta del PSOE ("porque esto con el anterior Gobierno no lo hacía") y quienes destacan que el 'humorista' (como le califican con sorna algunos internautas) dice "verdades como puños", pero "nada que el resto de la gente no sepamos".
Lo que sí es cierto es que, si algo se le puede reconocer al presentador de 'El intermedio' es que valentía no le falta porque, entre otras 'lindezas', acusa al "listo de la barba" de estar en "el palco viendo el fútbol" con la que está cayendo, e incluso le pregunta que a qué se dedica --echándole en cara que no quiseria hacer el debate sobre el estado de la nación-- y que si "te has comprado el libro de los mil sudokus o qué".
Pero lo cierto es que el humorista-presentador tiene para todos, y se mete con Bankia, con Rodrigo Rato --de los pocos a los que nombra--, con la justicia, con los jueces... Y defiende a los hipotecados y a los mineros, a la vez que acusa a los gobernantes y banqueros de "estar tomando el pelo" a la gente y de sentir "un profundo desprecio por su pueblo".
Finalmente, y antes de declararse "harto de repetir lo mismo", acusa a la clase política de "mentir sistemáticamente" porque "les importáis un carajo", y de "ir a por la enseñanza y a por la sanidad". Porque en este país "ahora ya se puede robar con total impunidad". Pero, si viviéramos en Japón, los que roban y mienten "se suicidarían". Ahí queda eso.