"RIP, Anna Piaggi :-((( Ciao, grande Anna". Con este escueto tuit, Stefano Gabbana informaba este martes de la muerte de la periodista italiana Anna Piaggi, a los 81 años, en Milán. Icono de la moda, era asesora creativa de la revista 'Vogue Italia' y una asidua a la primera fila de las principales pasarelas --de París a Nueva York--, donde nunca pasó desapercibida con su pelo azul, sus complementos imposibles y sus coloridos y extravagantes conjuntos.
Su aspecto --para algunos estrafalario, para otros rompedor-- inspiró al diseñador alemán Karl Lagerfeld, quien le dedicó varias ilustraciones e incluso un libro, y al maestro del calzado femenino Manolo Blahnik, quien creó para ella más de un diseño. Los que la conocían bien aseguran que nunca repetía modelito en público, y seguro que es cierto, pues se estima que Piaggi tenía casi 3.000 vestidos, 930 sombreros y unos 265 pares de zapatos. Sin duda, un guardarropa digno de una exposición como la que le dedicó el Victoria & Albert Museum de Londres en el 2006.
Creaba sus atuendos por intuición, pero también echaba mano del "álgebra". “En realidad es por reducción y deducción. Es un poco matemático y científico”, declaró hace unos años esta apasionada del 'vintage' y del reciclaje. Pero su imaginativo 'look' no desmerecía su labor: "23 años de insigne trabajo. Te recordaré siempre, Anna", ha escrito en Twitter la editora de 'Vogue Italia', Franca Sozzani, nada más conocer la noticia.
Empezó a trabajar en diferentes publicaciones italianas --Annabella, L'Espresso y Vanity-- en los 60. Aterrizó en 'Vogue Italia' en 1988 y creó su afamada columna 'D. P. di Anna Piaggi' (Doble página de Anna Piaggi), en las que, armada siempre con su máquina de escribir Olivetti, daba rienda suelta a su creatividad. Por ella pasaron los mejores profesionales, y algunos de ellos se convirtieron en amigos, como Stella McCartney, Vivianne Westwood, además de los citados Lagerfeld y Blahnik.
El famoso fotógrafo de moda Bill Cunningham la describió en su momento como "una poeta con ropa". "Era la cumbre de la excentricidad glamorosa", ha afirmado la artista de burlesque Dita von Teese al enterarse de su fallecimiento.