Con la cabeza cubierta con un pañuelo negro, cual feligresa de confesionario, Lady Gaga desveló sus penas y pecados juveniles ante una audiencia millonaria. Reconoció su adicción a la cocaína y sus males del alma. Sucedió en el programa televisivo The conversation with Amanda de Cadenet, uno de los más exitosos de EEUU, que esta semana emitirá la entrevista completa. «Cuando tenía 19 años, estaba muy deprimida y decidí dedicarme a la música. Abandoné los estudios y les dije a mis padres que no quería ningún dinero de ellos», empezó a relatar la diva más excéntrica del panorama musical. «La droga era mi amiga en aquella época. Nunca lo hacía con otras personas. Es una manera tan terrible de llenar el vacío, porque solo te añade vacío, porque no es real», reflexionó la cantante de Bad romance , de 26 años. De repente, contó, un día se despertó y decidió poner punto y final a su idilio con las rayas. ¿Cómo? Diciéndose a sí misma: «Tú no eres una artista. Si fueras una verdadera jodida artista estarías centrada en la música y no gastarías dinero en ese polvo del diablo». Lady Gaga admite que existe cierto «romanticismo sobre las drogas» en los aspirantes a artistas, cuando «no son más que unos jodidos perdedores». También habló de su adicción a la soledad, a la que sigue enganchada . «Volvería todos los días a mi apartamento y tan solo me sentaría allí. Es tranquilo y solitario. Somos tan solo mi piano y yo».