La justicia es ciega y no sucumbe ni a la fama ni al dinero. Y si no que se lo pregunten Karim Benzema y Franck Ribéry, pues un magistrado francés ha decidido juzgar al futbolista del Real Madrid y al del Bayern de Múnich por "solicitar servicios de prostitución a una menor", delito penado con hasta tres años de cárcel y 45.000 euros de multa.
Los futbolistas Franck Ribery y Karim Benzema, en un entrenamiento en Clairefontaine (Francia), en el 2011. JACQUES BRINON | AP
El juez André Dando, que lleva el llamado 'caso Zahia' --el nombre de la prostituta--, investiga a ocho personas vinculadas al Café Zaman, lugar donde trabajaba la chica cuando tenía 16 años. Algunos de los procesados se enfrentan a penas más graves como el proxenetismo.
Los presuntos hechos se remontan al 2008, en el caso de Benzema, y al 2009, en lo que concierne a Ribéry. El escándalo estalló en el 2010 y en julio de ese mismo año ambos fueron arrestados, aunque después quedaron en libertad. El año pasado, la Fiscalía de París solicitó que no se incluyera en la causa a los dos internacionales, alegando que no tenían conocimiento de la minoría de edad de Zahia. Esa era la versión que la propia prostituta había dado en su declaración.
El seleccionador de Francia, Didier Deschamps, ha rechazado este martes hacer declaraciones sobre el asunto. "Es un tema delicado que pertenece al aspecto privado de los jugadores, así que no voy a comentar nada al respecto", ha dicho. "El caso está en manos de la justicia y esto no va a cambiar mi exigencia en cuanto al comportamiento de los futbolistas sobre el terreno de juego y fuera de él mientras estén con la selección", ha añadido.