La modelo Bar Refaeli protagoniza un anuncio en el que asegura que busca un generoso voluntario con el que grabar un vídeo porno, "con muchas posiciones y durante muchas horas" para recaudar algo de dinero y arrancar su carrera como maniquí.
Quien pague 45 euros recibirá una fotografía dedicada en plena acción; quien pague 180 euros podrá asistir al rodaje del vídeo; y quien pague 1.000 euros será "el afortunado".
Obviamente, se trata de una broma: la modelo se ha prestado a colaborar y hacer una nueva entrega de los vídeos humorísticos con famosos que periódicamente publica la página Funny or Die. La última en sumarse fue la actriz Charlize Theron, quien simuló que le habían robado un vídeo sadomasoquista. En este último episodio de ficción, una ingenua Refaeli se muestra insegura de su belleza y cree que nadie se interesará por su propuesta mientras, sin que ella lo pueda ver, se agolpan decenas de voluntarios y por internet recauda instantáneamente millones de dólares.
Bar Refaeli, en el anuncio en el que reclama un voluntario para grabar un vídeo porno.