Son entrenamientos de verdad. Ensayos cuyo destino no es tanto impresionar al rival, al adversario, llamar la atención como mejorar, paso a paso, cada uno de los monoplazas, especialmente las grandes escuderías, que prefieren utilizar los entrenamientos de pretemporada para mejorar, día a día, el coche porque no hay mejor banco de pruebas, ni siquiera el millonario túnel de viento, para saber si el coche va o no va.
De ahí que, de pronto, haya coches que sorprenden, como el Force India del alemán Nico Hulkenberg que, probablemente, al final de la semana no estará entre los mejores, pero sí ahora pues aterrizó en Montmeló con lo mejor de lo mejor. Los demás, empezando por los campeonísimos Red Bull y terminando por el revolucionario Ferrari F2012, irán mejorando día a día, por eso cada uno de ellos está aprovechando la excelente climatología que está haciendo en Montmeló, sol y buena temperatura, para dar muchas vueltas (el coche que menos giros ha hecho han sido 65) y probar todo tipo de aerodinámica y, sobre todo, neumáticos.
Los cronos han sido, sin duda, fruto de tandas muy cortitas y, de nuevo, el bicampeón Sebastian Vettel (Red Bull, 1.23.343 minutos) ha conseguido el mejor tiempo, mejorando en un segundo el crono de los mismos ensayos del pasado año por estas fechas, prueba evidente de que los F-1 de este año son mucho más rápidos que los de la pasada campaña. De los otros tres campeones del mundo solo se sabe que están trabajando duro en sus mecánicas, sabedores ellos y sus ingenieros, de que en la nueva/vieja F-1 solo hay un equipo a batir, el que dirige el mago Adrian Newey, que sigue contando con el apoyo y presupuesto interminable que le proporciona Dietrich Mateschitz.
El británico Lewis Hamilton, que sigue protestando con la boca pequeña pues no acaba de encontrar todo lo redondo que debería de ser su flamante McLaren-Mercedes (1.23.590), logró el tercer tiempo de la mañana del martes, mientars que Alonso (Ferrari, 1.24.100) lograba el quinto mejor tiempo y el cuarto campeón, primero en títulos (7), Michael Schumacher (Mercedes, 1.24.150) logró el sexto crono de la mañana.