Regresa el Mundial a un circuito que exige mucha carga aerodinámica, vuelven los problemas de Ferrari y, de nuevo, cobran vida los Red Bull. El trazado urbano de Singapur demanda casi todo el ala posible en los monoplazas, al estilo de Hungría, y la situación resulta muy similar, con algún matiz a la carrera de Budapest. Las evoluciones aportadas por Red Bull este fin de semana les permiten plantar cara a los McLaren (vencedores de las tres últimas carreras), mientras que el pequeño paso adelante de Ferrari propicia reducir la brecha de ocho a cinco décimas con la 'pole' en Hungría, la ventaja que Sebastian Vettel (mejor crono) consiguió sobre Fernando Alonso (tercero) en los entrenamientos libres del GP de Singapur.
Se esperaba una mejora de Red Bull y Adrian Newey y sus chicos no han defraudado con un paquete de mejoras aerodinámicas que un circuito tan ratonero como Singapur les colocan como el coche a batir, incluso para los McLaren, dominadores de las últimas carreras. La segunda sesión de entrenamientos libres sirvió para que todos los equipos pudieran montar el neumático superblando, en un ensayo general de lo que puede ser la sesión de calificación. A una sola vuelta, Vettel se mostró como el más rápido, seguido a tres décimas por Jenson Button (McLaren) y a cinco por Alonso (Ferrari). Un pequeño fallo en el tercer sector impidió a Lewis Hamilton (McLaren) pelear con el alemán por el mejor tiempo, algo que casi con toda seguridad acometerá en la calificación.
Aún hay espacio para algunos cambios (los reglajes en el circuito urbano de Singapur cobran más importancia que en otros trazados) pero Alonso tiene difícil batir a los Red Bull y McLaren en calificación. La carrera es otra cosa. Esta es la cita más exigente físicamente de todo el Mundial porque es la más larga (casi dos horas) con fuerte calor, se rueda en el sentido inverso a la agujas del reloj y “la noche obliga a un esfuerzo extra, sí, es la más exigente”, según Alonso, el hombre con mejor palmarés en las cuatro ediciones de esta carrera. “La concentración debe ser máxima porque cualquier fallo te lleva contra los muros”, desvela el asturiano. Quizá por ello, el coche de seguridad ha salido al menos una vez en cada una de las cuatro carreras disputadas aquí y eso puede suponer un elemento de distorsión importante en un gran premio de tanta degradación de neumáticos en el que se prevén tres paradas.
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