“Estábamos a ocho décimas de la pole en la última carrera de Hungría, y nuestro rivales habrán mejorado dos o tres décimas este verano, necesitaríamos una mejora de más de un segundo que, desde luego, no tenemos”. Así de realista, de pragmático, casi rozando el pesimismo, se ha presentado Fernando Alonso en el circuito de Spa, donde este fin de semana se reanuda el mundial de F-1 que presenta al asturiano líder con 40 puntos de ventaja sobre Mark Webber, 42, sobre Sebastian Vettel, 47 sobre Lewis Hamilton y 48 frente Kimi Raikkonen. Puede que tenga que ver con la atmósfera gris, fría y lluviosa con la que este mítico circuito de las Ardenas ha puesto fin al veraneo de la F-1, o quizá con la peor estadística del asturiano en un trazado: cuatro abandonos y ninguna victoria. “No me obsesiona ganar en Spa, lo qué si me gustaría es igualar el récord de Schumacher con 24 carreras consecutivas puntuando”.
El alemán cumple en Spa su gran premio número 300 (a 22 del récord Barrichello) justo en el circuito donde debutó en 1991, donde consiguió su primera victoria en 1992, donde ha conseguido seis victorias. “Siempre he dicho que Spa es como el salón de mi casa, ahora ya es oficial después de haberme declarado 'Hijo Honorífico”, dice el heptacampeón del mundo. “Michael sigue siendo la referencia. Nadie acumula tantos triunfos tantos récords. Que no ha ganado en su regreso? Bueno, eso es muy realtivo. Si hubiera conducido el año pasado un Red Bull, hubiera logrado su octava corona”, insiste Alonso.
Michael profesionalizó al máximo el oficio de piloto, dio un paso adelante en el trabajo con los ingenieros, en el desarrollo y reglajes de los monoplazas, en la preparación física. Puede que Fernando Alonso haya sido su mejor alumno, por eso está a punto de igualar su récord de consistencia (24 carreras consecutivas puntuando) por eso se ha preparado concienzudamente en el aspecto físico este verano “para poder rendir al máximo en un tramo final extenuante, en el que tenemos nueve carreras en tres meses, la mayoría en diferentes continentes, con cambios horarios, de clima...”
El Mundial se reanuda con cinco pilotos en busca del título y se presume un final trepidante. “Puede que solo lleguen tres al final con posibilidades y mi objetivo es estar entre ellos”, avanza Alonso. Es el mismo pensamiento de Webber, de Vettel, de Hamilton, de Raikkonen. “Todo está abierto, depende de la evolución de cada coche”, insisten todos los rivales de Alonso que no se dejan llevar por el pesimismo del asturiano sobre el potencial de su Ferrari. “No creo que los puntos le hayan llovido del cielo. Creo que se merece liderar el mundial. Si miramos la pretempora y el inicio del mundial, Ferrari tenía algún problema, pero lo han solucionado y son competitivos siempre, en cualquier tipo de condiciones, están siempre en el podio y ganan carreras”, se queja Vettel. Hamilton sigue la línea del alemán. “No le creo, pero, ok, yo diré lo mismo. El McLaren es el menos competitivo de los cuatro equipos que luchan por el mundial, pero vamos a ver lo que podemos hacer”.