Hamilton saldrá desde la última posición de la parrilla en el Gran Premio de España de Montmeló. El reglamento del Mundial de F-1 dice que tras finalizar la vuelta rápida o cualquiera de los entrenamientos oficiales, o cualquier giro en busca de la pole position, el piloto debe de poder llegar, solito, al box de su equipo, de lo contrario, es decir, si te quedas sin gasolina una vez parado el crono en tu vuelta de regreso a casa, serás sancionado con partir desde la última posición al considerarse que apuraste demasiado el peso de tu coche, colocando tan poco combustible que no fuiste capaz de llegar a tu taller.
Eso fue lo que le ocurrió al británico Lewis Hamilton cuando, a lomos de su soberbio McLaren-Mercedes, consiguió este sábado la mejor vuelta en el trazado de Montmeló, que le sirvió para conquistar su tercera pole del año y liderar, este domingo, la parrilla de salida del Gran Premio de España. Su ingeniero le dijo por radio, en su vuelta de desaceleración, de regreso a casa, que parase el coche en una locución que simuló algún problema mecánico, pero la realidad era que el propio equipo temía, en efecto, haber hecho mal el cálculo de la gasolina que iba a necesitar su piloto para volver a su box y, sí, se paró en la pista pero fue porque se había quedado sin gasolina.
Los comisarios y la dirección de carrera del gran premio han penalizado a Hamilton con partir desde la cola del pelotón por este exceso de confianza o por apurar, en demasia, el truco de poner la gasolina justa, el peso mínimo de combustible, para aligerar su monoplaza y acabar, en efecto, logrando una primera posición trucada. La parrilla de mañana la encabezará, pues, el venezolano Pastor Maldonado (Williams) con Fernando Alonso (Ferrari) completando la primera línea.