Fernando Alonso (Ferrari) ha reconocido, en la conferencia de prensa posterior al Gran Premio de Malasia, que ha ganado por delante de un sorprendente y prodigioso mexicano Sergio Pérez (Sauber-Ferrari), que cuando ha conducido su coche, tras cruzar la meta, hasta la plataforma que hay debajo del podio donde se colocan los monoplazas por orden de llegada, no sabía dónde colocarse "pues no me podía creer que hubiese ganado el gran premio, dudaba entre ponerme en la segunda o tercera plaza cuando, en realidad, yo era el primero y era ahí donde debía de depositar nuestro Ferrari".
Alonso, que hoy ha conquistado su tercera victoria en Sepang (2005, 2007 y 2012), ha reconocido estar viviendo un momento fantástico. "Es increíble para todos nosotros haber logrado, en la segunda cita del año, esta victoria pues todos somos perfectamente conscientes de que nuestro coche no es tan puntero como algunos otros, como los McLaren, Red Bull, Mercedes o, hoy mismo, como el fantástico Sauber en manos del no menos brillante Sergio (Pérez). Pero esto no cambia nada, necesitamos un coche mejor y lo vamos a ir teniendo poco a poco. Espero que en China, Bahrain o Barcelona podamos pelear por la victoria en condiciones normales y no en condiciones extremas como ha ocurrido hoy en Sepang", ha señalado el bicampeón español, que lidera el Mundial de pilotos con 35 puntos, cinco más que Lewis Hamilton (McLaren) y 10 más que Jenson Button (McLaren).
"Ha sido, sin duda, una carrera caótica, en unas condiciones que, como conté el sábado, podían beneficiarnos pues, si no tenemos un coche tan puntero como los demás, mejor aprovecharse del caos", ha seguido explicando Alonso. "Empezamos en condiciones intermedias, pasados a extremas tras el parón del coche de seguridad y la suspensión momentánea de la carrera y acabamos en seco-húmedo. Y el éxito se ha producido, al margen de mi pilotaje, por un trabajo espectacular de todo el equipo, que no ha cometido un solo error, no hoy, en Malasia, tampoco en Australia, y ha escogido siempre la estrategia adecuada y realizado los cambios de rueda de forma magistral. Esta victoria es de ellos, sí, ellos han hecho posible esta gran conquista".
El asturiano ha reconocido que tanto él como Ferrari han conseguido "maximizar nuestro potencial, mantener la calma en la pista, conseguir un mínimo colchón en las últimas vueltas, cuando Sergio (Pérez) estaba pegadito a nosotros y cruzar la meta como vencedores". Para Alonso, la intención en este arranque de Mundial "era ceder los mínimos puntos posibles frente a nuestros más directos rivales de cara al título y resulta que, no solo hemos logrado esa meta, sino que lideramos el campeonato. Nadie, nadie, ni siquiera yo, por supuesto, esperaba un arranque tan exitoso".
Pérez, que estaba eufórico, con razón, ha lamentado una salida de pista, a falta de poquísimas vueltas, justo cuando tenía en el punto de mira a Alonso. "Hicimos una enorme carrera, grandiosa, estoy muy contento por todos, por mi, por el equipo, por Carlos Slim, que me ha ayudado a llegar a la F-1, y le dedicó este podio a mi perrita, que falleció recientemente. Y, sí, sí, pude conseguir la victoria, la tuve en mis manos, la acaricie, pero me salí en una curva de izquierda, toque la hierba y ya perdí el contacto con Alonso, que hoy ha hecho una grandiosa carrera. Pero este primer podio de mi carrera demuestra que yo y Sauber vamos a ganar este año. O eso intentaremos".
Lewis Hamilton, tercero en el podio, al igual que ocurriera en Melbourne tras su compañero Jenson Button y el campeón Sebastian Vettel, ha mostrado también su sonrisa, ha compartido alegrías y felicitaciones en el podio con Alonso, demostrando que vuelven a tener una buena relación personal, y ha felicitado "enormemente, tanto a Fernando como a Sergio, pues hoy han sido inalcanzables para todos los demás".