Lo ha dicho Fernando Alonso (Ferrari): el actual Red Bull vuelve a ser, por obra, gracia, manos, lápiz y diseño del 'mago' británico Adrian Newey, un coche invencible. Y contra los coches invencibles solo hay que luchar, pelear, perseverar, estar lo más cerca posible, apretar los dientes y, quien quiera, rezar para ver si sus pilotos se equivocan, se produce un fallo mecánico, de fiabilidad, o en el boxe se les cae una tuerca y no llegan a tiempo de volver a ganar.
"Tengo muy claro que en estos momentos no luchamos contra Vettel ni contra Webber, estamos luchando contra Adrian Newey, que es el hombre que ha hecho ese coche", ha señalado un sonriente Alonso, que se mostró orgulloso y contento de la quinta plaza lograda en los últimos ensayos del GP de la India (domingo,10.30 horas, TV-3 y Tele-5).
"Tal y como ví las cosas el viernes y este sábado, cuando he comprobado que los Force India apretaban y que hasta Kimi (Raikkonen, Lotus), podía complicarnos las cosas, estar por detrás de los Red Bull y de los McLaren-Mercedes me parecía todo lo que podíamos lograr y lo hemos conseguido, así que hemos de darnos por satisfechos", ha dicho Alonso.
"Está quinta plaza, que nos permitirá salir por la parte límpia de la pista e intentar aprovechar la arrancada inicial, es buena; no es mala, no". El líder de Ferrari que, a falta aún de cuatro grandes premios --India, Abu Dabi, EEUU (Austin) y Brasil--, es decir, de 100 puntos, se encuentra a cuatro puntos de Vettel, considera que "con un pequeño fallo, mínimo, hubiésemos podido caer, tanto yo como Felipe (Massa), a la octava o novena plaza".
Ni que decir tiene que Alonso no lanza la toalla, aunque ve "muy, muy complicada" la posibilidad de ganar. "Yo, de todos modos, si algo he aprendido en la F-1 a lo largo de todos estos años es que las alegrías de los sábados debes de tomártelas con cautela y ser muy, muy, prudente, pues la carrera es otra cosa, las condiciones del domingo pueden cambiar y tanto a ti como a tus rivales les puede pasar de todo. No digo que confíe en todo ello, digo que una cosa es el sábado y otra, muy distinta, el domingo". Eso sí, para tener un mejor domingo, el asturiano cree que es imprescindible "intentar pasar a los McLaren en la salida o en las primeras vueltas".
¿Y luego? "Luego, viene la parte más complicada, que es hacer todas las vueltas de carrera como si fuesen una crono, es decir, a tope, intentando acercarte al ritmo de los Red Bull y, sobre todo, que ellos sean conscientes de que estamos ahí, pegaditos, tratando de provocar un error de pilotaje o una rotura en su monoplaza. Sigo pensando, pese a todo, que es imposible luchar contra un coche como el Red Bull, que acapara los dos primeros lugares en casi todas las calificaciones y esta cerca de conseguirlo, incluso, en carrera", concluye el piloto asturiano.