Jaume Alguersuari, piloto de F-1, ha afirmado que no guarda rencor a Red Bull, pero lamenta la forma cómo la escudería le anunció que dejaba de formar parte del equipo el pasado 14 de diciembre: "Red Bull me ha hecho mucho daño, sobre todo de forma innecesaria", ha afirmado el catalán, que ha confirmado que esta temporada no correrá el Mundial y tampoco será el piloto reserva de ninguna escudería.
"En el Gran Premio de Brasil me confirmaron verbalmente mi continuidad, el mismo fin de semana que había rechazado una muy buena oferta de otro equipo. Dos días después recibí una llamada telefónica en la que me anunciaban que ya no contaban conmigo", ha explicado el piloto, de 21 años, que sin embargo se ha mostrado optimista cara al futuro: "No me han matado. Volveré".
"Ni yo ni nadie entenderá nunca por qué habiendo cumplido largamente todas las expectativas que me pidió el equipo, habiendo mejorado la posición del 2010 y habiendo superado a mi compañero de equipo, me cesaran sin tener tiempo para optar a un buen volante", ha agregado el piloto, dolido por la forma cómo le han tratado.
Franz Tost, jefe de Toro Rosso, explicó que la decisión de no contar ni con Alguersuari ni con su compañero Sebastien Buemi se tomó para seguir con el espíritu de la escudería de ser "una escuela de debutantes" y justificó que estos "ya dejaron de ser novatos".
De la misma opinión es el austriaco Helmut Marko, consejero del equipo Red Bull Racing de F-1, que afirmó que los dos pilotos fueron relevados porque no vieron en ellos "posibilidad alguna de crecimiento". "Toro Rosso fue creado para dar oportunidades a los pilotos jóvenes.
Alguersuari y Buemi han tenido esa oportunidad tres años, pero nosotros necesitamos ganadores". Ambos pilotos han sido sustituidos por el australiano Daniel Ricciardo y el francés Jean-Eric Vergne.