Inglaterra y Suecia depararon anoche en Kiev el mejor partido de la Eurocopa hasta ahora, un encuentro vibrante, espectacular, de fuerza, con poca filigrana pero lleno de coraje y ambición. Y en ese marco siempre agradecido para el espectáculo, Inglaterra se llevó la mejor tajada dejando en la cuenta a Suecia, ya eliminada tras perder también en la primera jornada ante Ucrania (2-1). Puede que fuera la necesidad de sumar los tres puntos lo que llevó a ambos equipos a jugar a pecho descubierto. El conjunto de Hogdson nada tuvo que ver con el equipo timorato que se midió a Francia en el estreno. Todo lo contrario.
Desde el inicio, Inglaterra apretó el acelerador y no lo soltó ni un instante ante un rival que, históricamente, se había convertido en su bestia negra (de siete enfrentamientos entre ambos en Mundiales y Eurocopas, los escandinavos habían empatado cinco y ganado dos). Todo pareció encarrilarse muy pronto para los ingleses gracias a un poderoso remate de cabeza de Carroll (0-1, m. 23). Los ingleses se sintieron aliviados y dejaron la iniciativa al equipo sueco, que confundió la rapidez con la precipitación para desesperación de Ibrahimovic, que tuvo un espectacular duelo con Terry.
La reacción escandinava llegó en la segunda parte. Mellberg igualó a los cuatro minutos de la reanudación, con un gol de rebote muy afortunado (1-1, m. 49), y adelantó a su equipo (2-1, m. 58) al rematar de cabeza completamente solo dentro del área pequeña, en un error imperdonable de la zaga inglesa. Con la soga al cuello, Hogdson miró al banquillo y echó mano de su jugador más rápido, Theo Walcott. Y como un veloz pistolero del viejo Oeste, el escurridizo delantero del Arsenal volvió a dar aire a Inglaterra solo cinco minutos después (2-2, m. 64) gracias a un extraño tiro con efecto endiablado que despistó por completo al meta sueco, uno de los mejores de su equipo a pesar de los tres goles.
Nivelado el marcador, los dos conjuntos entraron en un intercambio de golpes. Primero probó Carroll, pero su potente disparo se marchó rozando el larguero, y a continuación respondió Ibra con otro cañonazo que Hart desvió. La luz al final del túnel para Inglaterra llegó a falta de 13 minutos para el final. Walcott volvió loco a su marcador y sacó un valioso centro que Welbeck convirtió en oro puro. El delantero del Manchester United, viendo que el balón se le echaba encima, saltó en busca del remate de tacón. Le salió tan bien que consiguió el mejor gol del torneo (2-3) y, de paso, dejó a Inglaterra a un paso de los cuartos de final, siempre que empate o gane a Ucrania en la última jornada.
Francia, por su parte, defenderá el primer puesto del grupo ante una Suecia ya desahuciada. El segundo de este grupo será el rival de España, en cuartos, siempre que los de Del Bosque acaben primeros.