Los jugadores de la selección holandesa han denunciado que escucharon "sonidos de mono" en el entrenamiento que celebraron en el estadio del Wisla Cracovia. Lo hicieron, primero, por medio de un portavoz, y luego, a través de Mark van Bommel, el capitán. "No vamos a aceptarlo", ha dicho el centrocampista. Ni el entrenador, Bert van Marwijk, ni los técnicos ni los periodistas oyeron los gritos racistas, pero la plantilla, durante la sesión, se desplazó a otra parte del campo.
El capitan, de Holanda, Mark van Bommel, a la izquierda, y el entrenador de la selección, Bert van Marwijk. GEERT VANDEN WIJNGAERT | AP
"Abrid los oídos. Si oís, pero no queréis escuchar, aún es peor", interpeló Van Bommel a los periodistas este jueves, antes de aclarar que denunciarán cualquier acto interpretable de racismo. "Si escuchamos esos gritos en los partidos, pediremos inmediatamente la intervención del árbitro". ha añadido el jugador, de 35 años. Es una posibilidad que les brinda el reglamento, tras una intervención específica de la UEFA para impedir cualquier tipo de signos o sonidos discriminatorios.
Holanda no está sola en su lucha por el racismo. Le acompaña Italia, ahora que tiene futbolistas de color y que han sufrido gritos racistas, como es el caso de Mario Balotelli. El temperamental delantero dijo que "mataría" a quien le lanzara un plátano y aseguró que se marcharía del campo ante las alusiones raciales. Balotelli encontró el respaldo de la selección. Con otras palabras. "Si hay gritos racistas, nos levantaremos del banquillo para entrar en el campo", sostiene Cesare Prandelli, el seleccionador.
Michel Platini, el presidente de la UEFA, recordó el miércoles que habían concedido a los árbitros la potestad de interrumpir un partido si detectaban señales de racismo en las gradas. En ese caso, se avisará por megafonía reclamando el cese de los gritos. "Pero si continúan cuando se reanude el juego, pueden pararlo definitivamente", aseguró Platini, antes de catalogar esos fenómenos discriminatorios "como un problema de la sociedad en general" y no únicamente de los países anfitriones.