El Periódico

PERIODISMO CON EL CIUDADANO

Basura en tierra de nadie

Los vecinos de Pubilla Cases denuncian el deterioro de la masía de Can Rigalt y la acumulación de basura de los alrededores

Basura en tierra de nadie

FERRAN NADEU

Acumulacion de basura y suciedad entre la maleza que crece al final del párking provisional ubicado en el ultimo tramo de la avenida Albert Bastardas debido al abandono de la masia de Can Rigalt y sus alrededores.

El lector Cisco Vilardebó escribió una carta a Entre Todos en la que denunciaba la acumulación de basura en los alrededores de la masía de Can Rigalt, en L'Hospitalet. Si tú también tienes una denuncia, envíanosla 

CHRISTIAN MORALES CLARASÓ / L'HOSPITALET DE LLOBREGAT

Viernes, 22 de julio del 2016 - 16:06 CEST

Can Rigalt, una masia que data del siglo XVIII ubicada en el barrio de Pubilla Cases (L'Hospitalet de Llobregat) sirvió como residencia de importantes terratenientes. En sus alrededores contaba con zonas ajardinadas y parcelas destinadas a la viña. Nada de eso queda ahora. Hoy, en Can Rigalt, en amplias zonas se acumula la basura, sobre todo en el tramo final de la calle Albert Bastardas, donde hay un aparcamiento provisional.

Esta situación la denunció el lector Cisco Vilardebó en una carta que envió a Entre Todos en la que expresaba su malestar por el deterioro de la zona y pedía a los ayuntamientos de Barcelona y L'Hospitalet una solución urgente al nido de infección, ya que la zona se divide entre las dos ciudades.

Fuentes del Distrito de Les Corts explican que el término municipal de Barcelona finaliza en la avenida Albert Bastardas, justo en frente del lugar problemático, por lo que la zona con basura no es competencia barcelonesa. Barcelona ya estrenó hace cuatro años la reforma de la parte del parque de Can Rigalt que le corresponde.

El Ayuntamiento de L’Hospitalet de Llobregat admite que esa zona entra dentro del límite geográfico del municipio. Lo cual no significa que la basura sea su responsabilidad, señalan fuentes del consistorio, ya que esos terrenos son de propiedad privada y corresponde a sus propietarios llevar a cabo la limpieza en sus parcelas.

A pesar de ello, en varias ocasiones el servicio de limpieza del ayuntamiento ha intervenido debido a la acumulación de suciedad, sostienen fuentes del Ayuntamiento, que recuerdan también que Can Rigalt se encuentra dentro de un plan de modificación del sector que planea una importante mejora, pero no se puede llevar a cabo hasta que todas las partes implicadas se pongan de acuerdo.

Mientras eso suceda, la suciedad continúa acumulándose y la zona, deteriorándose. La Asociación de Vecinos de Pubilla Cases lucha desde hace años para solucionar esta problemática. Durante mucho tiempo han exigido al ayuntamiento que negocie con las partes implicadas para avanzar en el proyecto. "Estamos hartos de ver como la masía de Can Rigalt se cae a trozos", denuncia Daniel Giménez, presidente de la AVV Pubilla Cases. 

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