Xavier Durringer
Información publicada en la página 52 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 13 de abril de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Los biopics sobre políticos están al orden del día. En Estados Unidos es territorio privado de Oliver Stone, que tanto inmortaliza a Richard Nixon como retrata a George Bush. En Europa las aproximaciones son bien distintas. Si la reciente La dama de hierro apenas cuestionaba algunas ligeras cosas en la trayectoria de Margaret Thatcher, De Nicolas a Sarkozy (o La conquista según su título original) sí intenta hurgar un poco más en las contradicciones de Nicolas Sarkozy.
La película de Xavier Durringer, apoyada en una buena composición que del actual presidente francés realiza Denis Podalydès (aunque me quedó con la interpretación que Bernard Le Coq hace de un cínico Jacques Chirac), se centra exclusivamente en la campaña hacia la presidencia de Sarkozy. La acción se inicia la víspera del triunfo con un político abatido por sus circunstancias personales. Sobre esa imagen, que no es precisamente la del triunfo, el relato echa la vista atrás para mostrar la dialéctica entre Sarkozy y Chirac, la escalada hacia el poder del primero, los entresijos característicos de toda campaña (un género en sí mismo: Los idus de marzo es el último jalón) y, sobre todo, las disputas y ruptura con su esposa Cécilia, motivo de la infelicidad en el triunfo.
Pese a mostrar el claroscuro del personaje y apuntar algunas cosas inquietantes en su carrera política, la película araña en la superficie más que penetrarla en toda su dimensión. Durringer propone el retrato del hombre antes que del político, con regusto agridulce. Q. C.