El presidente de EEUU, Barack Obama, que busca un segundo mandato en noviembre próximo, regresó al estado clave de Wisconsin con su mensaje de que el plan económico de su rival republicano, Mitt Romney, beneficia a los ricos y abandona a su suerte a miles de estadounidenses. En un mitin electoral ante unos 18.000 partidarios, y bajo una intensa llovizna, Obama reiteró su promesa de crear un millón de empleos en el sector manufacturero, que en el caso de Wisconsin ha sido golpeado en años recientes.
Barack Obama, presidente de EEUU, saluda a sus seguidores en acto de campaña en Milwaukee. KAMIL KRZACZYNSKI | EFE
"El camino que ofrezco no será rápido ni fácil. Tomará algunos años resolver los retos que se han acumulado durante décadas, pero quiero que todos acá entiendan que no hay problema que no podamos resolver", afirmó Obama, al pedir un segundo mandato para completar sus proyectos pendientes. Previamente, durante un encuentro con 550 donantes en el Teatro Milwaukee, Obama señaló que Romney promueve una política económica que, a su juicio, no ayuda a propagar la prosperidad sino que fomenta una actitud de "sálvese quien pueda".
La elección este año representa "una gran decisión" entre dos filosofías distintas porque Romney "cree en una economía que (fluye) de arriba hacia abajo", aseguró Obama. "El país no tiene éxito cuando sólo a la gente de arriba le va bien. Tenemos éxito cuando a la clase media le va bien", afirmó Obama, interrumpido por ovaciones.
Según Obama, su rival ha "descartado" a la mitad de la población votante, en clara alusión a un vídeo secreto, realizado en mayo y divulgado el lunes pasado por la revista 'Mother Jones', en el que Romney se mofa del "47 %" que apoya a Obama y que, en su opinión, "se creen víctimas", no pagan impuestos a la renta y quiere vivir mantenido por el Gobierno. El candidato demócrata reiteró sus logros en política exterior, incluyendo el fin de la guerra en Irak, la retirada paulatina de las tropas de EEUU en Afganistán y la muerte del cabecilla de Al Qaeda, Osama bin Laden.
Mientras, Mitt Romney participó en sendos actos de recaudación de fondos en las ciudades californianas de San Diego y Los Ángeles. En San Diego, Romney reiteró su acusación de que Obama está llevando al país "por un derrotero que nos es extremadamente ajeno". "Es un derrotero para convertirnos en Europa y Europa no funciona allí", afirmó Romney.
El candidato republicano, cuya fortuna se calcula en unos 250 millones de dólares, ha tenido dificultades para "conectarse" con el ciudadano de a pie, lo que ha contribuido a su baja en las encuestas, según analistas. A 45 días de los comicios generales, las encuestas dan a Obama una ventaja en Ohio, Virginia y Florida, tres de los nueve estados "bisagra" en esta contienda y que son clave para acumular el mínimo de 270 votos del Colegio Electoral que se requieren para ganar la presidencia.
La portavoz de la campaña de Obama, Jen Psaki, admitió que aunque Obama lidera en varias encuestas en Wisconsin, este año "será más difícil" ganar en ese estado, de donde proviene el compañero de fórmula de Romney, el legislador republicano Paul Ryan. "Vamos a hacer campaña aquí hasta el día de las elecciones, como en cualquier otro estado clave, como si estuviésemos cinco puntos por detrás. Se trata de vigorizar a nuestros partidarios", aseguró Psaki a los periodistas que acompañaron a Obama en Wisconsin.
Partidarios de la campaña de Romney, entre ellos el gobernador republicano Scott Walker, aseguraron que la visita de Obama es prueba de que éste tiene "un problema" en Wisconsin. Aunque Wisconsin tiene una tasa de desempleo del 7,5%, menos que el 8,1% de la nacional, su sector manufacturero ha sufrido las secuelas de la crisis económica del 2007.