Tras la retirada de Santorum, la nominación republicana de Mitt Romney es un hecho, pero tendrá que ratificarse con en la convención de agosto. Antes, los estados que aún no han votado irán a las urnas.
El tercer aspirante republicano en liza, Newt Gingrich, ha prometido mantenerse hasta el final para dar voz al ala conservadora del partido, mientras la intención de Ron Paul desde el principio ha sido promover sus ideas ultraliberales y su aislacionismo exterior para influenciar a la plataforma del partido.
El voto de los delegados de Santorum depende de los estados. 84 delegados son "no vinculantes", de modo que pueden apoyar a quien quieran en la convención. Los 197 restantes tendrán que votar a Santorum, a menos que este los libere para respaldar a otro candidato.