Barack Obama afronta la convención demócrata que empieza este martes en Charlotte (Carolina del Norte) empatado con el candidato republicano, Mitt Romney, en la intención de voto. Según una encuesta de Ipsos para la agencia Reuters, ambos presidenciables obtendrán el 45% de los sufragios el día de las elecciones, aunque el republicano lidera las preferencias entre los electores independientes con un 33% de apoyo, cinco puntos más que el candidato a la reelección.
El republicano ha igualado a Obama en este sondeo después de la convención de la semana pasada que lo nominó candidato, efecto positivo que esta semana podría experimentar también el Partido Demócrata, según los responsables del estudio.
Los demócratas confían en que la convención en la que Obama aceptará la candidatura a la Casa Blanca sirva para impulsar su reelección. El reto del partido es generar el mismo tipo de entusiasmo que condujo a Obama a la presidencia hace cuatro años, un desafío algo más complicado en la actualidad a causa del 8,3% de paro que afecta a EEUU.
El objetivo de Obama es explicar por qué cuatro años más bajo su presidencia serán más positivos que el último mandato. Los asesores del demócrata trabajan para responder esta pregunta durante los discursos de la convención, en la que argumentarán que Obama recibió una mala herencia económica de su predecesor, el republicano George W. Bush.
La encuesta para Reuters concluye que la situación económica es la principal preocupación de los votantes. Un 76% de los encuestados creen que el país va por mal camino económico y un porcentaje similar, un 73%, no tiene buenas perspectivas en la creación de empleo.
Obama, por su parte, ha sacado este lunes a relucir su imagen de defensor de la clase media en un acto ante obreros en Ohio, donde ha respondido a las últimas críticas de Romney, que el jueves señaló que era necesario "cambiar de entrenador", refiriéndose al inquilino de la Casa Blanca.
El presidente ha recogido el guante y ha respondido con otro símil deportivo, manifestando que Romney "debería patear bien lejos su libro de jugadas económicas". Siguiendo con las metáforas deportivas, y aludiendo al fútbol americano --que este lunes ha iniciado la temporada-- Obama ha enumerado lo que a su juicio hará el candidato republicano con la economía si llega a la Casa Blanca.
En el primer down (intento), ha asegurado, Romney aumentaría los impuestos a la clase media con el fin de dar incentivos fiscales a los ricos. En el segundo, "[Romney] decidirá en el último momento" y desmontará la ley de salud, además de las regulaciones financieras y sobre medio ambiente. Y en el tercero, ha añadido Obama, "llamará a la Virgen María" --que en la jerga de fútbol americano implica dar un pase desesperado-- "y acabará con el Medicare tal y como lo conocemos".
"Ese es su libro de jugadas. Ese es su plan económico", ha subrayado Obama durante el Día del Trabajo en EEUU, en Toledo (Ohio), ante un grupo de afiliados de un sindicato de la automoción.