El 'expresident' de la Generalitat José Montilla ha acusado a CiU de extender la creencia de que "Madrid roba" a los catalanes y de que es culpable de la crisis que arrastra, y ha rechazado este mensaje, que considera populista, pero sí ha admitido que esta creencia se sustenta en la base objetiva del trato económico injusto a Catalunya por una financiación insuficiente y por el incumplimiento de las inversiones en Catalunya que marca l'Estatut.
"Madrid no nos roba pero Catalunya es tratada injustamente, y esa es una verdad objetiva", ha declarado el dirigente socialista en una entrevista concedida a Europa Press en la que opina que la independencia es la "solución milagrera" que ofrece CiU; una propuesta que ha calado, ha subrayado, gracias a la crisis económica.
Montilla ha recordado que hace varios años él ya advirtió de la desafección creciente de la sociedad catalana hacia el resto del país: "Espero que no sea irreversible. Sin ningún género de dudas, la crisis ha acelerado esto".
Preguntado por si cree que él pudo contribuir también a esta desafección desde el Govern, por ejemplo por su oposición a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut que anuló parte de esta ley, Montilla considera que "eso sería matar al mensajero y no entender lo que pasaba". "La sentencia fue uno de los detonantes de este tema, y, lo siento, yo no tengo la culpa de eso, sino quienes recogieron firmas contra el Estatut, que promovieron el recurso, que bloquearon la renovación del TC, los que alentaron esa campaña. De esos polvos, estos lodos", ha remachado. "Lamento la poca visión de Estado de algunos que hoy ocupan cargos importantísimos", ha añadido.
Frente a esta situación, aboga por que el Gobierno de Mariano Rajoy haga lo que sí está en su mano: cumplir el Estatut y reformar el sistema de financiación: por un lado, que invierta el 18,6% de la inversión en los Presupuestos Generales del Estado en Catalunya. A su juicio, la crisis y la reducción de recursos no es excusa para no cumplir ese porcentaje. Y ha exigido que, aunque la cuantía general disminuya, la cantidad que quede se reparta de acuerdo a ese porcentaje.
Montilla ha abogado por una reforma profunda del sistema de financiación que se asiente sobre la responsabilidad fiscal de las autonomías, que deben gestionar los grandes impuestos, ser responsables de determinados impuestos que ahora controla, recauda y reparte el Estado, como el IVA, los impuestos especiales o el IRPF, puesto que ellas pagan los principales servicios a los ciudadanos: sanidad, educación y bienestar social.
"Se dice que los impuestos los pagan los ciudadanos, no los territorios. Nada que objetar. Pero luego no se les devuelve el dinero a los ciudadanos, sino a las administraciones; el gran espacio de gasto de las comunidades son los servicios a las personas, y ninguna administración ha de recibir menos que otra para prestar el servicio de salud", ha argumentado.
Sin embargo, para Montilla esa reforma no pasa ni por el pacto fiscal ni por los conciertos económicos de Euskadi y Navarra, que ha considerado "profundamente insolidarios". "¿Cuánto contribuyen Navarra y el País Vasco a la solidaridad con el resto de los pueblos de España? De eso no se habla, es un tema tabú", ha criticado.
"Nuestra propuesta es un sistema solidario. No se trata de que cada territorio se quede lo que recauda y el que recauda menos, que se joda. No. Siempre hemos defendido que en Catalunya, que tiene más actividad económica, sus ciudadanos contribuyan más que en otros territorios. El cupo es profundamente insolidario y aquí, de eso no se habla", ha insistido.