La decisión de la Junta Electoral de prohibir la campaña del Govern ha sentado como un jarro de agua fría en la Administración catalana. El portavoz del Govern, Francesc Homs, ya anunció ayer que recurrirá la orden. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha expresado este jueves desde Rusia, donde se encuentra de viaje oficial para potenciar las relaciones económicas entre ese país y Catalunya, su "perplejidad" por esta medida, sobre todo por las razones en que se basa, que es que el Govern no puede incentivar a la participación en unas elecciones, haciendo prevalecer la ley española por sobre del Estatut, que sí lo autoriza.
"Nos dicen que el Govern no puede hacer campañas para fomentar el voto", ha afirmado Mas. "Me pregunto si eso va en la línea de la calidad democrática", ha añadido. El 'president' ha insistido en esta idea al destacar el hecho, casi sin precedentes, de que la decisión de la Junta Electoral ha contado con votos particulares.
Mas ha defendido la inserción en el espot de las imágenes de la manifestación del 11-S, que han causado un fuerte rechazo de los partidos de la oposición (pero sobre las que la Junta Electoral no se pronuncia). El anuncio, ha afirmado el 'president¿, es una sucesión de hechos relevantes de los últimos 30 años, por lo que la mayor manifestación que se ha realizado en Catalunya no podía quedarse fuera.
El 'president' ha insistido en la necesidad de avanzar hacia un Estado propio, ya que "sin un cambio en profundidad" las posiblidades de recuperación se complican y Catalunya no ocupara el lugar que le corresponde en Europa. "Quedarnos como estamos no es una alternativa. No iremos a mejor, sino a peor", ha asegurado.