Alicia Sánchez-Camacho no pierde ocasión para tender la mano a los votantes del PSC que se oponen a la independencia de Catalunya y que se sienten desencantados con su partido. La reforma de la Constitución y el reconocimiento del derecho a decidir que defienden los socialistas catalanes le sirvió ayer a la candidata del PPC para arremeter contra sus rivales y acusarles de «abandonar el Estado del bienestar» al anteponer, en su opinión, las cuestiones identitarias a las políticas sociales.
Información publicada en la página 20 de la sección de Política de la edición impresa del día 30 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El líder del PSC, Pere Navarro, dedicó el domingo pasado la mayor parte de la presentación de su programa electoral a criticar los recortes y a proponer más sacrificios para los más ricos y más ayudas para los más desfavorecidos. Sin embargo, su defensa del derecho a decidir y la posterior reacción contraria del secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, le valieron a Camacho para sacar punta del posicionamiento de los socialistas catalanes. Les acusó «dejar huérfano a su electorado» al «copiar a CiU» en su apuesta por el derecho a decidir y les restó toda credibilidad en su crítica a los tijeretazos del Gobierno central «porque ellos pusieron en riesgo el Estado del bienestar al gastarse el dinero que no tenían».
APOYO AL TERCER SECTOR / La candidata popular hizo estas declaraciones en la presentación de un calendario solidario impulsado por la plataforma Temps de Dones -que preside la diputada del PP en el Parlament María José Cuevas- en beneficio de la Associació Boscana, dedicada a la atención de mujeres con discapacidad psíquica. En el acto, Camacho aseguró que su partido propondrá que las entidades dedicadas al tercer sector sean las primeras en beneficiarse del pago de facturas a proveedores para que no se queden sin recursos. Entonces, aprovechó para lanzar otro dardo a CiU al lamentar que «otros [partidos] se gastan el dinero en otras cosas, como subvenciones superfluas y embajadas».
No fue la única dirigente popular en señalar a la federación nacionalista. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se preguntó por qué el líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, no renuncia a presidir la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso después de las críticas que él mismo ha vertido contra el Estado español.