Majestuosa en pleno paseo de Sant Joan se alza la iglesia de Sant Francesc de Sales, considerada la obra maestra del arquitecto Joan Martorell i Montells, uno de los maestros y mentores de Antoni Gaudí, al que recomendó para la construcción de la Sagrada Família. Es quizás por ello que, salvando los obstáculos que se hallan entre ellas, esta iglesia tiene contacto visual directo con la Basílica de la Sagrada Família.
Información publicada en la página 48 de la sección de Distritos de la edición impresa del día 15 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Esta iglesia fue construida como parte del monasterio de las hermanas de la Orden de la Visitación de Santa María, fundada por el obispo de Ginebra San Francesc de Sales, motivo por el que la orden religiosa también fue conocida como las salesas. Las obras de construcción de la iglesia se iniciaron en marzo de 1878, y hasta 1885 el templo no se abrió al culto.
En 1909, durante la Semana Trágica, y posteriormente durante la guerra civil, la iglesia y el monasterio aledaño sufrieron grandes desperfectos, y las monjas salesas lo abandonaron. Las mismas religiosas, en un escrito sobre la historia de su orden, dejan constancia del hecho: «El día 21 de julio de 1936 fue el triste día del incendio del convento de Barcelona. Las hermanas refugiadas no muy lejos del albergue provisional oyeron voces de mujeres que gritaban: ¡A quemar las salesas! Pocas horas después, la negra humareda les anunciaba la destrucción de su majestuoso monasterio […]. Arcos, paredes… todo ennegrecido por el humo del incendio», según el libro de Josep M. Gispert Guinot Pedres quietes del temple, pedres vives de l'esglèsia, de Stonberg editorial). En 1942, tras la guerra, los hermanos maristas adquirieron el monasterio, que remodelaron junto al templo para convertirlo en colegio.
El paso del tiempo y un incendio en los años 80 dejaron la iglesia otra vez deteriorada, por lo que, a partir del año 1991, «se restauró y acondicionó todo el templo», asegura Miquel Mateu, uno de los voluntarios paganos (como él mismo se define) que tiene la parroquia de Sant Francesc de Sales. Estas labores acabaron en el 2001, dejando la iglesia tal y como se puede ver hoy en día.
En el 2010, coincidiendo con el 125º aniversario de la inauguración del templo, la parroquia de Sant Francesc de Sales recibió la medalla de honor de Barcelona. Y es que este edificio «híbrido, modernista, que combina trazos novecentistas y arábigos», en palabras del rector del templo, Dídac Navarro, es, después de la catedral de Santa Maria del Mar, «el templo más bonito de Barcelona», al menos para Navarro.
El sacristán Luis Reyes va más allá, y tilda al edificio «ecléctico» de templo único, porque las iglesias suelen ser «o muy bonitas por dentro y mesuradas por fuera, o a la inversa. La de Sant Francesc de Sales, por el contrario, guarda el equilibrio entre el interior y el exterior». Reyes destaca como ornamento principal «el tímpano de la entrada, que tiene una imagen del Cristo del Sagrado Corazón con manos extendidas».
Otra curiosidad que posee el templo es que el campanario se encuentra en la fachada, un recurso «peculiar, para aprovechar la altura de la fachada» y, sobre todo, «muy poco común en los templos», aclara.
Para acabar, «los vitrales de estilo gótico y los brochazos de varias tendencias» se rematan con una talla de Sant Francesc de Sales, regalo de los periodistas catalanes en los años 70 --no en vano este santo es el patrón del gremio-- «en madera tallada, de estilo moderno», concluye el sacristán.