HERVA
CASTILLEJOS, 316
Pasión por el estilismo
La primera tienda Herva abrió en 1977 y estaba dedicada a prendas de baño y lencería. Años después ampliarían el negocio con dos tiendas de ropa exterior, una de ellas en el local de al lado. «Son dos negocios que se complementan y así puedes ofrecer un mejor acabado», cuenta Montse Conchan, propietaria junto a su hermana Pilar de un negocio especializado en marcas francesas y belgas que trabajan en la ciudad «casi en exclusiva». En Herva siguen las tendencias pero con un estilo propio, dirigido a «la mujer urbana, femenina y moderna», cuenta la encargada, Fer Justo, quien trasmite su pasión por el estilismo a sus muy fieles clientas.
CARMEN VIRGINIA
VALÈNCIA, 282
Sueños hechos realidad
La diseñadora Carmen Virginia ofrece en su establecimiento con taller de la calle de València «un servicio de 360 grados» especializado en trajes de boda, de noche y para actos especiales. «Nos podemos encargar de todo, desde el calzado hasta la joyería, buscando las mejores opciones», explica Virgina, quien destaca la labor de asesoramiento de su equipo. La tienda tiene una clientela que oscila entre los 35 y los 45 años y busca la máxima personalización. «El 98% de los trajes son a medida. Queremos que la clienta entre a la tienda, nos explique su idea y hacer realidad su sueño», cuenta esta profesional con más de 25 años en el sector.
LURDES BERGADA
RAMBLA CATALUNYA,112
Creaciones de vanguardia
Lurdes Bergada es la marca comercial de la diseñadora Lurdes Bergadà, quien empezó a confeccionar sus propias prendas de forma autodidacta sin otra pretensión que vestirse a su gusto. «La gente se interesaba por lo que yo llevaba y así comenzó mi carrera en los años 70», explica la dueña de seis tiendas, cuatro de ellas en Barcelona. «Nuestra ropa es informal, juvenil y desenfadada. Más que una edad, nuestro público tiene una mentalidad concreta, muy moderna», cuenta Bergadà, muy interesada en la experimentación. «Esta primavera apostamos por las texturas envejecidas y los colores relajados pero indefinidos», añade la creadora.
LA COQUETERÍA
GIRONA, 60
Boutique que marca estilo
La Coquetería es una tienda en la que miman hasta el último detalle, desde los complementos a la decoración del local. «Queremos que nuestras clientas encuentren un espacio acogedor, cálido, con muebles antiguos y personales», cuenta su propietaria, Ana Faustino, quien considera que su negocio «no es tanto una boutique de marcas como de estilo». En este sentido, predominan las prendas femeninas, románticas y con aire vintage. «Esta primavera se llevarán los colores tropicales y pastel, y los estampados», avanza Faustino, con experiencia en estilismo y diseño de moda.
EVA FENIX BARCELONA
BAILÈN, 109
Para dejarse sorprender
«Trabajamos diferentes marcas y también tenemos algo de producción propia, sobre todo de calzado de verano», cuenta Amparo Brey, diseñadora y propietaria. Hace apenas un año abrió una segunda tienda en L'Hospitalet de Llobregat (Buenos Aires, 47) con su socia Mercedes Trueba. Su público «no tiene una edad clara», y reciben clientas del barrio pero también de fuera. «Tenemos un nivel de precios medio, que va de los 20 a los 200 euros, en el caso de alguna chaqueta», añade Brey, quien aconseja entrar por la puerta de la tienda con «la mente abierta» para dejarse sorprender.
LA PECA DE LA LUPE
MUNTANER, 168
Ropa fresca y divertida
Detrás del original nombre del negocio de Viky Roura, La Peca de Lupe, hay una línea de ropa muy fresca. «Tenemos prendas fáciles de llevar, divertidas y con patrones que quedan muy bien», explica la propietaria y diseñadora. Aunque abrió su primera tienda en 1986, no fue hasta el 2002 cuando rebautizó el negocio y se lanzó a crear su propia línea de ropa. «Es algo muy valorado por nuestras clientas, que buscan cosas diferentes. La idea es potenciar nuestra marca y vender por internet», añade Roura, quien augura una primavera con «vestidos cortos y pantalones de colores fuertes».