El Periódico Sociedad

PACTO EDUCATIVO PARA ENTERRAR LAS REVÁLIDAS

El Gobierno cede y acepta una prueba calcada a la selectividad

Las comunidades pactan con el ministerio que la evaluación de Primaria tampoco sea obligatoria

Catalunya, País Vasco y Navarra mantienen reservas por cuestiones competenciales

El Gobierno cede y acepta una prueba calcada a la selectividad

JOAN CORTADELLAS

Manifestación de estudiantes, el pasado jueves, en Barcelona.

MANUEL VILASERÓ / MADRID

Lunes, 28 de noviembre del 2016 - 10:19 CET

De las evaluaciones finales o reválidas previstas en la LOMCE no va a quedar más que el nombre. El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, ha cedido gradualmente en los últimos meses a las exigencias de la oposición y de las comunidades autónomas hasta alcanzar este lunes un acuerdo prácticamente unánime de hacer una prueba de final de Bachillerato casi calcada a la antigua selectividad que solo servirá para acceder la universidad. Las evaluaciones finales de Primaria y ESO serán de carácter muestral. Además de no tener efectos académicos ni siquiera deberán llevarlas a cabo todos los centros.

Hacia muchos años que una Conferencia Sectorial de Educación no acababa con un acuerdo tan amplio. "Hemos dado el primer paso para el Pacto por la Educación", ha dicho el ministrio a la salida. Genaro Alonso, consejero de Educación de Asturias, ha salido en representación de todas las autonomías del PSOE para expresar que ha sido "un encuentro casi sin precedentes" y "el preludio de un nuevo periodo que tendría que culminar indefectiblemente en un Pacto de Estado". La reunión apenas ha durado una hora y media.

FIN DE LA INCERTIDUMBRE

La incertidumbre en la que ha estado sumidos los estudiantes de Bachillerato en lo que va de curso se ha acabado. La 'nueva' selectividad se parece a la vieja en que solo habrá que examinarse de las cuatro materias troncales de 2º de Bachilletrato. Filosofía no entrará. Bastará sacar un cuatro para acceder la universidad. Los estudiantes podrán examinarse de dos optativas para subir nota hasta 14 (para acceder a universidades más exigentes, como Medicina). El contenido lo diseñarán las universidades, sin que sea obligatorio hacer preguntas tipo test y los resultados serán válidos para entrar en cualquier centro de España. Méndez apuntó que la única diferencia significativa con las antiguas Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) es que el ministerio "tiene más margen" a la hora de "establecer las matrices de la prueba".

La LOMCE ya estableció que las pruebas de 6º Primaria no tenían efectos académicos, pero con el acuerdo pierden también su carácter censal y serán también muestrales. Las comunidades autónomas las harán sólo en algunos centros que decidan. Es lo que 12 autonomías 'rebeldes' hicieron el curso pasado, ante lo que el ministerio les pidió explicaciones por escrito y luego presentó recursos contra algunas.

RETIRADA DE RECURSOS

El Gobierno se ha comprometido a retirar esos recursos, según Méndez de Vigo. "Las comunidades autónomas que han presentado recursos contra el Gobierno también harán lo propio", dentro del "ambiente de consenso" en el que se encuentran ahora, ha añadido.

Del consenso total se han decolgado, sin embargo, Catalunya, el País Vasco y Navarra, porque en todas las pruebas consideran que "se invaden competencias autonómicas". También se han mostrado molestros porque los acuerdos se han cocinado entre el Gobierno y la siete comunidades con concejeros del PSOE "sin consultar al resto".

¿Tras este acuerdo, se pueden dar por muertas las reválidas? No es lo que dice la letra del decreto acordado. Se trata solo de una suspensión de temporal "para dar tranquilidad" hasta que se alcance el pacto educativo, según el ministro.

Será el pacto, si se alcanza, el que establecerá que pasa definitivamente con las pruebas. El PP irá a la Subcomisión del Congreso que deberá redactarlo con su propuesta de reválidas intacta, aunque las concesiones del ministro puedan apuntar que quizás sea lo primero a lo que renuncie.

LA PROPOSICIÓN DE DEROGACIÓN SE MANTIENE

Tampoco es previsible que el PSOE renuncie a la proposición de ley de derogación de la LOMCE que se tramita en el Congreso apoyada por todos los grupos parlamentarios excepto el PP. Sobre todo porque ha sido amenaza de que esta inicitiva acabe prosperando lo que ha llevado al ministerio a doblar el brazo, según los socialistas.

Tras la Conferencia Sectorial, el ministro va a comparecer por primera vez en esta Legislatura en la Comisión de Educación de la Cámara Baja el próximo miércoles por la tarde, donde informará a los diputados de lo acordado con los consejeros y hablará del pacto educativo. Al día siguiente, el jueves 1 de diciembre, según fuentes parlamentarias, la Comisión de Educación aprobará la creación de la subcomisión parlamentaria para el pacto en base al texto conjunto de PP, PSOE y Podemos.

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