El Periódico Sociedad

Concierto Beatles

Lucy Miller, una hermana mayor... en inglés

Los alumnos del instituto Ferran Tallada de Barcelona cuentan este año en clase de lengua extranjera con el apoyo lingüístico de una joven auxiliar escocesa

Lucy Miller, una hermana mayor... en inglés

IDA JANSSON

Lucy Miller con alumnos de tercero de ESO del instituto Ferran Tallada de Barcelona.

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Domingo, 20 de marzo del 2016 - 16:38 CET

Con Lucy solo vale hablar en inglés. Hasta los más pequeños del instituto lo tienen claro y así se lo hacen saber a todo el que llega nuevo al centro. “¡A Lucy no le hables ni en castellano ni en catalán, que no te entiende!", escuchó la profesora Estéfana Medrano que le decía un chaval de primero de ESO a un compañero llegado a medio curso al instituto Ferran Tallada, en el barrio barcelonés del Carmel. “Lo más gracioso fue ver la reacción del chico nuevo, el respeto con el que asumió la información, como si se tratara de algo fuera de serie”, sonríe la docente al recordar la escena.

Lucy Miller es una de las 83 auxiliares de conversación que están pasando este año por las aulas catalanas. Escocesa, de 20 años y estudiante de último curso en la Universidad de Glasgow, su función en el Ferran Tallada es dar apoyo lingüístico a los profesores titulares del centro. "Colabora con nosotros en las clases orales de Lengua Inglesa y su presencia ha sido un revulsivo porque actúa como dinamizadora", exclama Medrano, que es la coordinadora del programa en su instituto. Lucy, que confiesa que nunca se había planteado trabajar como profesora, se ve más bien como "una hermana mayor para los chicos", dice.

“¡A Lucy no le hables ni en castellano ni en catalán, que no te entiende!"

Ellos, los alumnos, a los que se ve encantados, tienen en Lucy un referente. A ella le preguntan las dudas que no se atreven a preguntar a la profesora, le confiesan problemas (lingüísticos y no lingüísticos), les permite entrar en contacto con el inglés de un modo muy distinto a todo lo que han visto hasta ahora y encima, como no pone las notas, no les suspende. "Bueno, quizás les es más fácil hablar conmigo, porque hay una conexión generacional, tenemos aficiones parecidas o podemos compartir cosas por Facebook", aclara ella.

"Es que con Lucy es diferente. No sé... es más fácil", señala (sin precisar demasiado) una estudiante de tercero de ESO, a la que le ha tocado el papel protagonista en una pequeña representación de 'Oliver Twist' que la clase está ensayando. "Do you know what does pickpocket mean?", insiste Lucy a todo el grupo. "¿Es un carterista?", responde una voz tímida al fondo del aula.

CORRECCIÓN FONÉTICA Y EFECTO CULTURAL

Esta es, en definitiva, la misión del auxiliar de conversación, explica la subdirectora general de Llengua i Plurilingüisme de la Generalitat, Mònica Pereña. "De ellos se espera que sean modelo de corrección fonética y gramatical, que colaboren con el profesor, que ejerzan de modelos de conducta y que se impliquen en la conversación de modo que sus aportaciones tengan un efecto cultural y que los alumnos aprendan costumbres, tradiciones o curiosidades de su país de origen, por ejemplo", detalla. El programa, que gestiona el Ministerio de Educación, garantiza a los auxiliares un contrato de trabajo. El problema, reconoce Pereña, es que "pese a ser uno de los proyectos mejor valorados por los centros educativos, no se alcanza a atender todas las peticiones por razones presupuestarias".

La auxiliar ha logrado que los chicos descubran el valor de saber inglés"

La estancia de ocho meses de Lucy Miller en el Ferran Tallada ha caído como agua de mayo. "Somos un centro con una alta diversidad de alumnado, con chicos cuya única posibilidad de aprender inglés es aquí, en el instituto, porque sus padres no pueden permitirse que vayan a una academia y mucho menos mandarlos un verano a Inglaterra", destaca la profesora Medrano. La joven escocesa, que también asiste a las clases de Sciences y Geography, agrega Sílvia Maymó, coordinadora pedagógica del centro, "ha conseguido que los chicos estén descubriendo, al menos, el valor de saber inglés".

Competición se había olvidado de la quinta cartulina amarilla del argentino por un error de transcripción