La zona euro se asoma de nuevo a la recesión, una situación ya conocida desde que empezó la crisis financiera en el 2008 pero de la que se había logrado salir gracias al empuje de la economía alemana. El PIB de los 17 países de la moneda única ha caído en el segundo trimestre un 0,2%, según confirmó ayer la oficina estadística europea Eurostat. El periodo que precedió a esta descenso tampoco fue bollante: la eurozona no creció nada en el primer trimestre del 2012. De esta manera, acumula un semestre agónico en el que ha pasado del estancamiento al decrecimiento en medio de fuertes turbulencias en los mercados de la deuda soberana. Y todo apunta a que este deterioro irá a más.
Información publicada en la página 16 de la sección de Economía de la edición impresa del día 15 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Las cifras estadísticas muestran este desfondamiento país por país. De las 17 economías que forman el euro, se encuentran en recesión España, Italia, Grecia, Portugal, Chipre y falta por conocer los datos de Irlanda. Esto significa que estas economías acumulan un mínimo de dos trimestres consecutivos en negativo. Pero existe el riesgo cada vez más probable de que en la última parte del año este pelotón gane adeptos ya que la mayoría de los países se encuentran al borde del precipicio.
Francia suma tres trimestres seguidos sin crecer y el Banco de Francia ha alertado de que podría entrar en recesión en la segunda parte del ejercicio, un fantasma que ayer quiso alejar el ministro de Economía galo, Pierre Moscovici, quien reconoció que las cifras del segundo trimestre «no son excelentes», pero reafirmó su objetivo de crecimiento del 0,3% para el conjunto del 2012. También el PIB de Bélgica ha retrocedido en el segundo trimestre un 0,2%, mientras que el de Finlandia ha caído un 1%.
DEBILIDAD ALEMANA/ Incluso la locomotora de Europa ha empezado a resentirse. Alemania creció un 0,3% en el segundo trimestre, una cifra que ofrece una doble lectura: una, más optimista que interpreta que, a pesar de la crisis, la economía alemana sigue creciendo, y otra que considera que en un plazo no demasiado largo, el país sufrirá las incertidumbres surgidas por la crisis de deuda soberana y el bajo crecimiento de la economía mundial.
El economista del Commerzbank Jörg Krämer declaró ayer que el dato podría ser «el último mensaje positivo de la economía alemana», ya que prevé dificultades para sustraerse a la recesión en la eurozona y al débil crecimiento de la economía mundial, especialmente a la desaceleración de los países asiáticos. Es significativo que el índice de clima de negocios IFO, un barómetro económico importante, se encuentra en el nivel más bajo desde marzo del 2010, informa José María Frau.
El Gobierno alemán pronosticó en abril un crecimiento del 0,7% para este año y del 1,6% para el 2013, una previsión casi idéntica a la de la Comisión Europea: 0,7% para este año y 1,7% para el 2013. Por su parte, las previsiones del Bundesbank emitidas en junio vaticinan un crecimiento del PIB alemán del 1% para este año y del 1,6% para el 2013.
El conjunto de la Unión Europea (UE), que agrupa a los 17 países del euro, más otros 10, también retrocedió un 0,2% en el segundo trimestre. Se vio arrastrada principalmente por Gran Bretaña, cuya economía acrecentó su descalabro en el segundo trimestre al caer un 0,7% y sumar nueve meses seguidos en negativo. Fuera del euro, también la República Checa reculó, de manera que en toda la UE ya suman 10 países cuyas economías han empezado a caer.
Fuentes de la Comisión Europea explicaron ayer que las dos principales razones por la caída del PIB en la eurozona son «la escalada en la crisis de la deuda soberana» y «el crecimiento más bajo de lo previsto en Finlandia, Italia, Reino Unido y Bélgica». «No voy a especular sobre lo que pueda ocurrir en el tercer trimestre. Una recesión nunca es una buena noticia, pero [los datos del segundo trimestre] están en línea con lo que esperábamos», dijo el portavoz comunitario, Ryan Heath, en la rueda de prensa diaria.
España, según las cifras de Eurostat, ha experimentado una caída de su PIB en el segundo trimestre del 0,4%, tras caer un 0,3% en el primer trimestre y otro 0,3% en los tres últimos meses del 2011. Los elevados tipos de interés que debe pagar España para obtener financiación han empeorado una crisis que ha forzado al Gobierno a pedir un rescate para la banca. Ayer, la prima de riesgo española bajó hasta los 526 puntos. Los analistas asimilaron esta caída a que los inversores consideran inminente la petición de España de un segunda rescate, esta vez para la deuda soberana.